up'n'down

LEER ANTES DE USAR.

-Comentarios sujetos a moderación.
-Sin Manías NO ES un blog de contactos entre sus lectores y/o miembros, ni de intercambios de experiencias. NO SE ADMITE la publicación de datos personales de usuarios, como emails, nº de teléfono, links a páginas de FACEBOOK o similares, para este fin, al comentar una entrada del blog. Cualquier intento NO SERÁ PUBLICADO y AUTOMÁTICAMENTE REPORTADO a blogger como SPAM. Mostrar públicamente este tipo de datos es algo que los usuarios registrados deciden al crear y/o modificar su perfiles en blogger, hecho totalmente ajeno a Sin Manías y del cual no nos hacemos responsables.
-NO se admite PORNOGRAFÍA INFANTIL.
-TODOS los modelos son mayores de 18 AÑOS.
-Contenidos VIOLENTOS NO serán admitidos.
-TODO lo que vas a ver aquí es PURA FICCIÓN.
-TODOS los VÍDEOS y FOTOGRAFÍAS han sido obtenidos gratuitamente DE LA RED. No se dispone del copyright de los mismos. Si algún contenido te pertenece y no deseas que aparezca, contacta con el administrador, y tu material será inmediatamente eliminado de este blog.
Y una recomendación final:
... Si no te gusta lo expuesto más arriba, y lo consideras ofensivo, no sigas leyendo y sal inmediatamente de esta página.


sábado, 13 de febrero de 2016

Carta de mentiras (Lettre à mensonges) -Cómic

¿Y qué tal llevas tu francés?
¡¡¡Me refiero al idioma!!!
No me seas mal pensado, carajo.

Lettre à mensonges I 'Carta de mentiras 1' es une bande de desinées en français o una tira de cómic para adultos en francés de Alain Fretet. El título original se anuncia como una primera parte de un todo. He sido incapaz de encontrar nada más en la red, así que no sabremos nunca como sigue... Pero lo que tenemos es básicamente, y para aquellos que no sepan francés, una carta llena de mentiras, narrada en primera persona por su protagonista: un escritor maduro que se ha instalado en París -¿dónde si no?- para escribir su obra maestra. En esta carta, dirigida a su hija, narra cómo es su día a día en París, pese a que la realidad sea bien distinta...y nuestro autor, termine follando con un amigo de la infancia de su hija...
Des volontaires pour une bonne traduction en espagnol sont bien acceptées.









jueves, 11 de febrero de 2016

Star Wars

Ante la euforia del regreso de Star Wars, el mundo del porno no se podía queda atrás y ha decidido rendir su propio tributo a la saga.


La República está en guerra. Los cruceros imperiales bajo el mando de Vader están invadiendo y esclavizando parte de la galaxia.

Durante uno de los ataques, el hogar de Luke Skywalker (Luke Adams) es destruido y él se pasea por el desierto en busca de respuestas.

El Jedi Obi-Wan (Jessy Ares) lo encuentra y le revela un secreto... antes claro de enseñarle unos cuantos trucos y disfrutar de una buena sesión de sexo.



martes, 9 de febrero de 2016

Misteriosa mamada - Relato


...Kevin se acostó conmigo y apagué la luz. Al poco rato ya cuando había perdido la noción del tiempo sentí que tocaban mi verga pues soy de sueño muy ligero...

Misteriosa mamada.

Soy Álex de 38 años y tengo un hijo de 16 años al que su madre, Graciela, quiso ponerle de nombre Kevin; ya saben: por el actor. Soy un hombre casado desde hace dos años con el amor de mi vida, pues tuvimos a Kevin mucho antes de casarnos. Algunos dijeron que el muchacho fue un accidente no deseado, pero mi esposa Graciela y yo mismo, pensamos que él fue el mejor accidente que pudimos tener, y una bendición del Cielo. Tengo un buen trabajo en el aeropuerto, y superviso la carga y descarga de mercancías y equipaje de los aviones. En estos días, y gracias a las aerolíneas de low-cost no nos falta trabajo y vivimos bien. Mi mujer, Gabriela, a la que amo con todo mi ser, es enfermera en el hospital de La Santa Cruz de Jesús, y algunas veces trabaja en el turno de noche. Hasta hace pocos días todo estaba tranquilo en mi vida familiar, laboral y emocional.
Apenas hace unas semanas, justo el día de mi cumpleaños, salí a tomar la copa con unos amigos del trabajo, que no me dejaban marchar a mi casa si antes no festejábamos mi aniversario. Era un viernes por tarde y de alguna manera logramos llegar a una hora decente a una vieja cantina del centro, y tomamos unos tragos. Me retiré temprano y pasé por mi hijo a casa de mi madre, que lo cuidaba, en ausencia de Grabiela. Como siempre que tenía turno de noche, mi esposa nos tenía la cena preparada en el microondas y ya en el auto, mi hijo no pudo ocultar su emoción ante los próximos eventos deportivos, ya que los campeonatos de fútbol de la liga nacional de juveniles, en cuyo equipo local jugaba Kevin, se celebrarían ese mismo domingo en Rosario. Los boletos del avión corrían de mi parte, así que al llegar a casa una sorpresa agridulce nos estaba aguardando; el equipaje estaba preparado, junto al sofá, y no era más que dos sencillos bolsos de mano, pero una nota de Gabriela decía que ya nos había encontrado un hotel para los dos. Me entristeció mucho no ver una maleta más grande, y eso significaba que le había sido imposible cambiar los turnos con una compañera. A mi hijo no le importó demasiado que no viniera su madre. El caso es que cenamos algo y como es de costumbre, antes de emprender ningún viaje, nos metimos a bañar antes de dormir: primero Kevin y al puntito de terminar, él me convidó a compartirle aquel baño, como cuando en algunas ocasiones, yo entrenaba al equipo de muchachos en la cancha, y tras asegurarme que todos ellos se aseaban al terminar de entrenar, al final sólo quedábamos Kevin y yo por ponernos en remojo, y no nos quedaba otra que ponernos el uno al lado del otro, y compartir el baño. Así que una vez en la regadera, nos desnudamos y todo pasó normal. Yo estaba algo tomado y quería dormir. Kevin me preguntó sí podía quedarse a ver aquella horrible película de marcianos en la televisión, y le dije que no había problema, pero que no se quedase hasta muy tarde, ya que teníamos que subirnos a un avión a las 11 de la mañana y eso significaba madrugar un poco para salir temprano del departamento. 
Al día siguiente estábamos haciendo el check in en el hotel, cuando los últimos rayos del sol de la tarde se reflejaron en la fea fachada de las torres Guaraní. El hotel, moderno pero nada pretenciso, parecía bullir de actividad, y vimos muchos niños correteando de acá para allá, junto con sus mayores. A Kevin pareció que le brillaron los ojos nada más verlos, ya que sin duda supo que aquellos niños estaban allá para los campeonatos, y que algunos eran sus rivales a batir en el terreno de juego, y otros sus propios compañeros de equipo. Ya nos dijo la muchacha de la recepción que no tendríamos camas twin en la recámara, ya que el hotel estaba completo como para cambiarnos de cuarto, y que debíamos conformarnos con dormir en una habitación con una sola cama doble. No nos importó, el caso era dormir en alguna parte. Así que tras acomodarnos en nuestro cuarto, una cena fría de room service, con algunos emparedados y algo de televisión fue lo que siguió. Telefonée a mi esposa en cuando se hizo la hora de su descanso en el hospital, para contarle que habíamos llegado de una pieza, y que todo estaba bien. Al cabo me sentía agotado, supongo que por el avión y por el trajín del aeropuerto. Al día siguiente Kevin jugaría al fútbol como un campeón y ambos, padre e hijo, necesitábamos dormir. Me saqué los patanlones vaqueros y la remera, y me quedé tan solo en bóxers.
¡Ni cuenta me di que eran aquellos tan ajustados que volvían loca a Gabriela porque me marcaban todo mi sexo que era un escándalo! De esa guisa, me situé frente al espejo del cuarto de aseo y me cepillé los dientes, junto con mi hijo, que medio desnudo, también se lavó sus dientes. Al volver a la pieza, sentí como un cosquilleo en mis bolas al pensar en mi esposa, porque la extrañaba, pero me tumbé sobre la cama, cuan largo era, dispuesto a dormir. Kevin se acostó a mi lado, y apagué la luz. Al poco rato ya cuando había perdido la noción del tiempo sentí que me tocaban mi verga, pues soy de sueño muy ligero. Por un momento creí que se trataba de mi esposa, pues ya teníamos algunas semanas sin coger, debido a que no coincidían nuestros horarios. Aquellas caricías me hacían estremecer, y no pude evitar que mi verga tomara volumen, dentro de aquellos bóxers, ya de por súper ajustados, hasta que noté que la cabeza de mi miembro, casí parecía querer salir fuera de ellos. No es que fuera tan grande como para eso, pues medirá unos 16 cm erecta, pero en aquel extraño estado de duermevela, creía que Gabriela quería montarse una fiestecita conmigo, y me hice el dormido, dejándole a ella que tomara la iniciativa... De pronto sentí algo húmedo que envolvía mi verga, una boca, y una lengua lamiéndo la cabeza de mi polla. Al principio la sensación tan rica me hizo perder la noción de lo que pasaba, y sólo quería disfrutarlo, pero algo alertó mi mente, hasta que, aturdido, me di cuenta de que la boca que sentía era diferente, como más tosca y basta, lejos de la suavidad aterciopelada de la que hacía gala mi esposa. Y aún así mi verga parecía fierro, y se paró más que nunca. Y cuando por fin desperté, me dió miedo abrir los ojos, pues recordé que a mi lado estaba Kevin. Pero tuve que abrirlos poco a poco, para ver a mi hijo chupándome la verga con mucho detenimiento, y como sí se tratase de un caramelo.
Mi mujer me la comía rico, pero nunca había sentido esa sensación tan excitante como la que sentía en ese cuarto de hotel. Ya mi hijo me la arragaba, asiendo el tronco como una mano, para acomodarse mejor y seguir saciándose de mi sexo. No supe qué hacer. No quería espantarlo, y cerré los ojos. Lo único que deseaba era que aquel momento pasase solo, pues no sabía cómo reaccionar, aunque por otra parte me estaban dando una de las mejores mamada de mi vida. Un par de gemidos escaparon de mi boca, como para hacerme ver que lo mejor que podía hacer era dejarme ir y disfrutar de todo aquello, hasta que a los pocos minutos pasó lo inevitable, y sentí que me iba a correr de un momento a otro. Chorros de mi leche caliente amenazaban con salir disparados de mi verga, y sólo pude apretar mis labios y mi sábana, hasta que al fin me corrí con un profundo suspiro. Expulsé mi leche y pareció que Kevin se llenaba la boca de ella como si comiera la mejor de las jaleas. Yo no me resistía a gritar, y aunque el placer me devoraba por dentro, nunca me habían mamado la verga tan rico.
Mi hijo seguía mamando y limpiando toda mi leche derramada a lo largo de mi verga. Tardó poco más de 5 minutos hasta que mi orgasmo hubo pasado y mi verga tomó su tamaño normal. Luego se acostó a mi lado y me besó la frente, para luego dormirse recostado sobre mi pecho. Yo aún lleno de excitación y confundido, no supe qué hacer. De repente se me salieron unas lágrimas que cayeron sobre su frente y me preguntó por qué lloraba, pero no le respondí. Sólo al cabo de un rato me scuché decir:
-¡Dios mío, hijo!-exclamé-¡Qué cosa tan fea hicimos!
-¡Tranquilo, pa! -dijo por fin- ¡Ya también extraño mucho a mamá, pero ahora estamos solos tu y yo y mientras tanto puedes dormir abrasándome.
Me dio la espalda y lo abracé. Sentí su culo en mi verga y no pude evitar tener otra erección. Fue así que nos quedamos dormidos. FIN.
Autor desconocido.
Esta es una historia de ficción que no ha existido jamás en la realidad, y únicamente en la imaginación del autor. Así que cualquier parecido -que no lo habrá- con la realidad, es coincidencia.

The Cabin: Dad and Son, closer than ever!

Lo breve, si bueno, dos veces bueno.
Pero eso si: ¿Voluntarios para traducir los textos al español?
Y ya de paso: ¿Sabe alguien el autor y el título de este cómic?











domingo, 7 de febrero de 2016

One big horny family: My new brother.


AVISO A NAVENGANTES:
Como ya hemos recibido varios mensajes en la sección de comentarios, en los que los usuarios dicen que este vídeo no se puede ver...
PUNTUALIZO: este vídeo sigue disponible en esta página, y se visualiza perfectamente, eso si, hay publicidad intrusiva antes de poder verlo. Si tienes problemas: recarga la página, y asegúrate que tu ordenador tiene actualizados todos los codecs para video, así como tu flash player de adobe, y tu conexión a internet. Para todas aquellas pesonas que acceden a Sin Manías a través de dispositivos móbiles -y he aquí el problema- os dejó el enlace, por si os sirve de ayuda: 
http://www.myvidster.com/video/57354929/My_New_Brother_Lucas_Knight_and_Andy_Banks
ATENCIÓN: Este, y el resto de enlaces que encontré en Myvidster.com, contienen publicidad intrusiva. Paciencia, esto es internet y nada es gratis. Saludos sinmaníacos.

Pride Studios y Anthony Duran, presentan One Big Horny Family (Pride Studios, 2015) Y aviso a navegantes, y vayan de antemano mis excusas, si las siguientes líneas te suenan a spoiler. Y aunque no era mi intención al escribirlas, el spoiler existe: todo lo que esta película plantea, es muy probable que ya lo hayas visto. ¿Dónde? En Sinmanías.blogspot.com, claro... Pero ¿dónde antes? En Men.com y su ya clásica serie Son Swap (Intercambio de hijo), serie que tuvimos la oportunidad de subir al blog durante el otoño de 2014. Dicho esto, y asumiendo el spoiler (me encanta esta palabra porqué no encuentro otra mejor en español y estropicio no me vale), en One Big Horny Family hay un elemento nuevo que enlaza con un aspecto muy concreto sobre la política social reciente en los Estados Unidos de América: el matrimonio entre personas del mismo sexo. Reciente en USA, en Europa, y en concreto en España, legal desde 2005... ¡Ahá! Maridos y maridos, y mujeres y mujeres. ¿O acaso pensabas que la industria del porno iba a pasar por alto ese detalle? ¡Imagina la de polvos que quedan por filmar  en los que los dos hombres le ponen los cuernos a sus respectivos maridos! ¡Aunque yo prefiero a dos maridos follando como locos el polvo del siglo! Nada nuevo que el porno heterosexual no hay mostrado ya. En fin, pero volviendo al caso que no ocupa, esta película explota de nuevo un género muy de moda entre los grandes estudios: el intergeneracional, hombre maduro, hombre joven; género en el que si rizas el rizo, encontrarás guiños hacia un tipo de incesto muy especial, que en el fondo te pone los dientes largos porqué al final esperas ver más, y más, pero eso que quieres ver se demora, o no llega nunca... Es el incesto que implica relaciones sexuales entre parientes no consanguíneos, que en la práctica, y por una mala jugada de la naturaleza, acaba teniendo el mismo valor que si lo fuera entre lazos de sangre. Y de eso, Men.com, Nica Noel y toda su parentela, ha creado escuela. Y por eso, aquí vienen sus alumnos...
Lucas Knight
Andy Banks


Una pareja gay -legalmente casada- vive su vida matrimonial y familiar de la manera más normal y regular posible. Y como cada conyuge ya tenía un hijo antes de llegar al matrinomio -los conyuges, no los hijos- ahora viven todos juntos bajo el mismo techo, en plan happy family soñando, supongo, su propio american dream. Este sueño lo sueñan, Mitch Vaughn y Nick Capra, como el estupendo y feliz matrimonio, con Lucas Knight, hijo de Mitch, y con Andy Banks, hijo de Capra.
¿Y qué ocurre cuando dos personas adultas, que vienen de un anterior matrimonio con hijos se vuelven a casar? Pues que se casan, y sus respectivos hijos se convierten en hermanastros... Y estos, ganan cada uno un padrastro... ¿Me sigues? Pues bien, ahí te dejo el primer segmento de esta película, al hilo de lo que acabo de decir: se titula My new brother (Mi nuevo hermano), y nos sirve para abrir boca -nunca mejor dicho lo de abrir boca- y entrar a conocer a parte de esta peculiar y cachonda familia...

One big horny family...

viernes, 5 de febrero de 2016

Dad out west -5º parte (y final)


Las tres generaciones: abuelo, padre e hijo.

Y bien, aquí quería llegar yo: al oeste... I just bloody wanted get there a la escena final de una película que, lo reconozco ante ustedes, señores sinmaníacos, a mi personalmente se me ha atragantado, y no precisamente por el exceso de pollas que algunos se tragan durante el metraje de la misma. Es porque las películas de Joe Gage son por lo general, muy densas en cuanto a realización, duración y contenido, lo que las convierte en sólo aptas para fans... Y yo no debo ser tan fan como creía. Dad Out West (2015 Dragon Media)


Scott Reynolds, Allen Silver y Connor Habbit -en orden generacional, de mayor a menor- protagonizan al fin, los tres juntos la escena culminante de toda la película; esto es, un incesto en toda regla entre el abuelo, el padre y el hijo. Dicho esto, y tras haber visto las cuatro anteriores escenas, uno sólo puede exclamar: ¡basta! Han sido cuatro polvos o cuatro escenas de sexo geniales -la que hace cuatro es mi favorita- que han ido desfilando en medio de un extraño argumento metido casi con calzador, cuyo único fin, no ha sido ni de lejos, mantener la atención del espectador, sino todo lo contrario: crearle un lío mental tremendo. De ahí lo de ¡basta! Pero, para ser justos, vamos a recapitular: el bueno de Scott Reynolds ha puesto en venta su casa del desierto, y su nieto, Connor Habbit vela por sus intereses. Una serie de personajes se entremezclan durante esta situación de preventa: el padre aludido en el título, que es el padre de Connor -en la ficción- y que interpreta Allen Silver, un policía y su casi futuro yerno, un tasador, sus ayudantes, y para colmo, el sobrino del policía... Ahora, resulta que todo vuelve de nuevo a Scott Reynolds, el cual tiene un secreto que compartir con su familia, familia que en este caso son su propio hijo (Silver) y su nieto (Habbit) ¿Cuál será ese secreto y qué diablos tiene que ver con toda la extraña trama? Te diré que el secreto no es más que un recurso para iniciar la escena sexual, y que su pertenencia a la trama de la posible venta o no de la casa es del todo nula, lo cual a estas alturas resulta del todo irrelevante.

La escena se llena de topicazos típicos (¿tópicos típicos?) de Joe Gage: la ducha inicial de Habbit, el sofá, las miradas penetrantes y los silencios que les siguen, o la idea de poner la cámara a ras del suelo, enfocando desde ahí a los personajes, para que el espectador tenga la sensación de que él va a ser el próximo en mamar una verga..., por ejemplo. Pero debemos reconocerle una cosa al señor Joe Gage: él es uno de los pocos directores de cine porno gay que pone al frente de la cámara, a algunos actores que no son ni guapos ni feos, ni muy fondones, ni muy musculitos, ni muy jóvenes, ni muy viejos, y cuyas pijas no son ni muy grandes ni muy pequeñas... Es decir, la más absoluta regularidad, porque lo que importa en las escenas de sus películas no son los protagonistas ni sus cuerpos, si no más bien, lo que importa es lo que hacen y cómo lo hacen. Y en el caso que nos ocupa hoy, tres generaciones, hacen... lo que hacen.







NOTA FINAL:
Hay publicidad al clickar sobre el icono PLAY del player. La razón es porque los servidores en internet no viven del aire. Así que paciencia con las ventanas emergentes (el Ad Blocker de Google viene bastante bien).
Quiero agradecerle desde este post a nuestro colaborador Herron, la paciencia, y el esfuerzo, sacando horas y tiempo de donde no lo había,  por conseguir que en Sin Manías tuviéramos toda la película. Sin él, Papá, todavía estaría dando tumbos por el desierto, perdido en el Oeste. Así que mil gracias Herron, mi cuate, eres el mejor.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...