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lunes, 31 de marzo de 2014

Agua caliente

¿Qué se cuece bajo las duchas de un gimnasio al que acuden el supermaduro y superdotado Jay Taylor y un joven muchacho, como Justin Jameson? De Hotoldermale.com

Justin Jameson
Jay Taylor






martes, 25 de marzo de 2014

GANGSTERS AT LARGE

Hoy les traigo una escena de una película que encontré por ahí. Se llama GANGSTERS AT LARGE, que contiene esta escena entre hermanos.

La peli es de 1996. Carlos Velasquez es el hermano menor y Julio Velasquez el mayor. Tony Tarango es el guardia de seguridad. Un dato no menor es que el director es nada más y nada menos que Kristen Bjorn. En el siguiente link pueden ver el trailer completo. http://kristenbjorn.com/web/model/store/detail-30-GANGSTERS-AT-LARGE

domingo, 23 de marzo de 2014

His son's boyfriend (El novio de su hijo) -Escena

Lo he visto en porno heterosexual, internet está a rebosar de esas películas  y demás. Es sexo intergeneracional cuasi o pseudo 'tabú': el padre soplándole -birlándole, quitándole- la novia a su hijo. No voy a citar ahora ninguna de esas webs, pero basta decir que esta situación, en esas películas, normalmente se resuelve con un buen polvo entre padre e hijo en forma de trío,  en el que los dos machos comparten la misma hembra y todos felices y contentos. 
Pero ¿como sería esa situación desde un punto de vista gay?
Nica Noelle -precisamente una mujer, ¡genial!- se planteó esta situación en 2013 y lo reflejó en su porno-movie dirigida a un público gay titulada His son's boyfriend (El novio de su hijo) publicada por Rock Candy Films.



Matthew Rush, el padre.
 A mi me gusta la escenografía de esta porno, tan fría e impersonal como el resto, pero que se empeña en reflejar lo que no se puede narrar -desde un punto de vista cinematográfico- a base de polvos: familia de clase media-alta o familia cómodamente aburguesada; padre responsable y comprometido con el futuro y con la educación de su vástago, que es hijo único y universitario... Y por fin, mamá de mente abierta y mejor amiga de su hijo, que no del aburrido shopping sudando tarjetas de crédito. No estamos ante un retrato psicológico de un filme de Buñuel, pero se agradece que Nica Noelle, la directora de esta peli, se haya tomado varios minutos sin filmar escenas de sexo para mostrarnos -y muy bien- la realidad de esta familia., que es tan normal que aburre... Y hablando de realidad... ¿Y si en medio de este retrato familiar tan idílico resulta que tienes un hijo gay que por fin decide salir del armario para contárselo bien claro a papá y a mamá presentándoles a ambos a su novio serio y formal? Lo de serio y formal es un decir... Pero he visto con mis ojos muchas variantes de lo que acabo de exponer... La realidad muchas veces supera a la ficción, aunque en este caso, la ficción sea porno...

Damian Taylor, el hijo.
En este porno, His son's boyfriend, la vida de nuestro acomodado y burgués papá se altera cuando se entera por su propia mujer que su vástago -lógico orgullo de padre- es gay. Y no sólo eso: su vástago viene dispuesto a normalizar esta situación, y para ello, aprovechando una pausa en sus estudios universitarios, pretende presentarse en casa con su novio, repito, serio y formal.  
Según la web especializada en dvd's X TLAvideo.com, hay tres razones básicas -como está mandado- para ver esta película:

-Matthew Rush, como el sexy musculoso papá.
-El trabajo de C.J. Parker que hace de profesor universitario del 'hijo' alulido en el título del film.
-Y cómo no, Nica Noelle, que sabe hacer porno movies con argumento (ver si no His mother's lover, film como este que no le hace ascos -sin manías- a situaciones cuasi o pseudo tabú.)

Connor Patrick, el novio.
C.J. Parker, el profesor.
El argumento del que hablamos comienza a tomar forma cuando Damien Taylor presenta a su novio en casa de sus padres, papel que recae en Connor Patricks. A partir de ese momento, Matthew Rush, nuestro papá, comienza a experimentar un torrente de extraños sentimientos hacia ese chico, sentimientos confunsos pero latentes que le llevan a despertar su propia y escondida homosexualidad. O sea que, toma castaña. ¡No era él, el súper macho papá, el único que se escondía en el armario! Pero claro, esto es un porno, no lo olviden. Ya que Connor, el serio y formal novio, también siente una conexión especial hacia el padre de su propio novio... ¡Qué enredo! ¿Verdad? En un momento estamos frente a una perfecta familia americana de clase media-alta y al siguiente, ese living-room de diseño, toma tintes de un putiferio. Las apariencias y los muros que nos protegen se van cayendo para retratarrnos a nosotros mismos, no tal y como nos ven, si no tal y como somos... ¡Y todo esto metido en una porno! ¡Yo alucino!

He aquí el trailer, que más que una porno, parece el último episodio de una telenovela norteamericana del tipo DinastyFriendsFalconCrestCheersThegoldegirls...  ¡Todo en uno!





Cuando algún tiempo más tarde, el despiadado Damian Taylor se la pega -le pone los cuernos, vamos- con su propio profesor, el antes aludido C.J. Parker, conviertiendo a Connor literalmente en un venado...¿A quién recurre nuestro novio serio y formal buscando apoyo y consuelo? Pues al padre de su novio, mismamente su suegro.

La siguiente escena recoge -nunca mejor dicho lo de coger- ese momento.




Gracias a los chicos de Gay Barcelona Porn por la sugerencia.
¡Besitos chicos!

martes, 18 de marzo de 2014

Esperando y dormido

Esperando y dormido, pero al final, bien cogido...


 

lunes, 17 de marzo de 2014

Daddy, it hurts!

Y justo cuando el post anterior, con una película de Chi Chi LaRue, comienza a tener ya un buen número de visitas, ahora Rod, un seguidor del blog, nos propone este título obra del mismo director. Se trata de Daddy, it hurts! 
Película dura de ver, en la que lo más suave son las escenas hardcore, especialmente una de ellas, en la que participan hasta seis personas. Ahí es nada. Basta ver la portada, para hacerse una idea clara de lo que acabo de apuntar...



Vista la anterior estampa, sabemos que con Daddy, it hurts (2011) -Chi Chi LaRue de Channel 1 Realising/Catalina Studios- estamos ante un intergeneracional al uso; es decir, un desfile de maduritos hunks beneficiándose a otro desfile de despistados twinks, o lo que es lo mismo, maduros en busca de carne joven... Pero no es tan fácil: este trabajo de LaRue de casi dos horas de duración sólo tiene dos únicas escenas; una apuesta demasiado arriesgada para directores noveles, pero que demuestra por fin la libertad que tiene el señor LaRue para montarse sus películas, y no lo digo en sentido figurado. De entrada porque está Spencer Reed como special guest star, duro entre los duros entre ese grupo de maduritos hunks al que me refería antes. Y a continuación, porque casi toda esta película parece haberse creado exclusivamente para el lucimiento del joven rubiales Cole Harvey. Ambos tienen una escena juntos, la primera de la película, en la que Reed es un ejecutivo muy ocupado pero que, casualmente, siempre encuentra tiempo para el sexo, en esta ocasión con el joven Harvey, quien como de casualidad parece que pasaba por ahí. A ellos se les une un tercero, Ricky Larkin. Pero los diálogos... ¡Oh los diálogos! Hay que decir que estos provienen de boca de malos actores, que actúan aún peor (Reed sin ir más lejos, pero al fin y al cabo este señor no es más que un actor porno, no se le puede pedir mucho más...) Pueden sonarnos a chiste, depende de cómo lo tomemos, ya que fuera de contexto serían material de frenopático. Y es que en un momento dado, antes de pasar a la acción, Spencer Reed mira fijamente a Cole Harvey y le dice:
-Oye, ¿Y a ti tu papá ya te ha chupado la polla?
Y Harvey, tan alucinado como si se hubiese fumado un porro demasiado cargado de marihuana, contesta:
-¿Cómo dice? ¡Perdóneme usted! (En inglés 'wot?... wot?... Pardon me'...)
-Pues ven aquí y chúpame la verga! -exclama Reed autoritario.
O sea que canela fina. 
Y la mención al padre del muchacho debería ponernos en sobre aviso...

Spencer Reed recibe una felación de Cole Harvey

Más que nada para no pillarnos desprevenidos... En la siguiente escena, de más de una hora de duración, nos encontramos en el living o la sala de estar de una casa con tres hombres jugando al póquer... Viendo estas cosas uno tiende a imaginarse algo así como una partida de póquer erótica, en la que los perdedores van quitándose la ropa. Pero no hace falta pensar tanto. Agradecérselo a Alexander Green, quien es el otro joven del elenco y a la sazón colega y amigo de Harvey. Y es que ambos chicos se han dejado caer por el lugar y entran al salón solamente a saludar... Entre esos tres jugadores se encuentra el padre -en la ficción- de Harvey. La escena, mal interpretada y con flojos diálogos entre padre e hijo del tipo '¿qué tal la escuela?' dan pie a que a Green se le antoje comerse el rabo de uno de los ahí presentes... Para ello, y siempre de acuerdo con la más estricta verosimilitud, el bueno de Green se agacha, se introduce bajo la mesa, y agarra el primer paquete que encuentra -que resulta ser el de Doc Rock- le baja la cremallera y a comer... Es evidente, por lo menos al principio, que a los demás este hecho les trae sin cuidado. Pero sólo al principio... Las ganas de comer de Alexander Green, desembocan en una orgía entre los seis, que ocupará el resto de la película.
De izquierda a derecha:  Alessio  Romero  y  Aaron  Ridge,
siendo chupado por Doc Rock, mientras bajo la mesa, Alexander
Green 'se alimenta' de carne madura. A la derecha,  acariciando
la calva de su padre, David Chase, el joven Cole Harvey contempla
la escena.

Película dura en apariencia -los machitos hunks imponen lo suyo- con salivazos y escupitajos, con muchas, muchas chupadas, con más salivazos y ruidos de succión, y gemidos, y muchos 'oh yeah, suck my dick', poco sexo anal y por fin, una escena de amor filial. Esta no viene metida con calzador... Está ahí, frente a nuestras narices, esperando a tener lugar, a desarrollarse, no sólo para el gozo de quienes gusten del intergeneracional, sino también los incestuosos sinmaníacos que son muchos... He aquí un par de samplers...

David Chase  le come el rabo a su hijo, interpretado por Cole Harvey

Oral entre padre e hijo, con Cole Harvey y David Chase

Lo que viene a continuación hará que Cole Harvey grite eso de 'Daddy, it hurts!' (¡Papá, eso me duele!)
Y hasta ahí puedo leer, Mayra.

Daddy, it hurts! Cast.









Daddy It Hurts (Full Movie) brought to you by PornHub

viernes, 14 de marzo de 2014

Roll in the Hay

Confieso que desde que descubrí el porno mi género favorito siempre fue el de los cowboys, los vaqueros y las granjas. No hay nada como un granjero con sus botas de cuero y vestido de denim, obligatorios los ceñidos jeans, para me ponga tontorrón. Tal vez sea porque yo soy de campo, o por el olor del cuero o por el mugido de las vacas y el olor a estiércol... Este vintage, Roll in the Hay (1993, Chi Chi La Rue, de Jocks/Falcon Studios) me transporta y retrotrae a todas esas sensaciones.



Y aunque la película es de por si un despropósito en cuanto a realismo y verosimilitud -es una porno, claro, ¿qué íbamos a esperar si no?- el trabajo de Chi Chi La Rue en la dirección es ya garantía de que cómo mínimo vamos a encontrar buen sexo y bien filmado.
Con Aiden Shaw y Marc West a la cabeza de un reparto bastante apetecible y de muy buen ver, se va tejiendo una historia sin pies ni cabeza ni sentido alguno, cuya única excusa por existir, como en todas las porno movies, es justificar todas y cada una de las escenas de sexo. Por lo tanto, la película cumple con su cometido a la perfección, cometido que no es otro que el de ponernos a todos cachondos. Si además te gusta el campo, la granja y la ropa vaquera y los cowboys, considérate afortunado.

Aidan Shaw y Marc West

El punto de partida de esta locura -su título Roll in the Hay, cuya traducción sería ni más ni menos que Revolcón en el Granero -es tan simple como este: dos muchachos de campo (Rob Cryston, quien trabajó en incontables películas porno de durante los años 80 y 90, y Aiden Shaw) consiguen trabajo en una granja regentada por un maduro granjero (Marc West) y su hijo rubiales (Christian Fox). Y tal vez debido a que estamos en una porno movie, tanto la primera escena como los diálogos que la acompañan resultan de lo más risible... Porque resulta que los muchachos, sólo se muestran interesados en el granjero y en su hijo más que en las tareas que deberán realizar en la granja y el sueldo a cobrar, y conspiran constantemente y  en secreto por ver quien de los dos logra follarse antes a sus jefes...


Llegados a este punto me diréis... Vale bien. Pero, ¿qué tiene que ver este vintage porn con el tema del blog? Respuesta:  la escena de amor filial, casi metida con calzador que aparece sin previo muy avanzada la película. La escena la introduce otro rubiales salido de alguna parte -pese a lo estúpido de la trama, yo ya a estas alturas ya me había perdido, y ya no sabía quién era quién en la película-. Este rubiales interpretado por un tal David Logan, es sorpendido por ambos granjeros, padre e hijo, haciéndose un pajote junto a un árbol caído (¡metafísica pura!) a los pies de la granja. La escena provoca que al granjero padre se le encienda una bombilla en el cerebro y  le diga en voz bien alta: Oye, ya que estás puesto en plena paja, ¿no le comerías la polla a mi hijo, el pobre, que no se ha estrenado aún... ¡Tremenda ingenuidad! ¿Quién se va a tragar -nunca mejor dicho- que el granjero hijo -Christian Fox- a quien hemos visto en varias escenas de sexo lo largo de la película, y que no tiene un pelo de tonto, sea todavía virgen? Y esto nos lleva a otro cosa: Marc West no puede ser su padre ni de coña... La diferencia de edad es tan obvia que uno hace sus números y me da la sensación de que el personaje que intrepeta Marc West tendría que haber engendrado a su hijo a los 8 o 9 años de edad y eso, que se sepa, es imposible. Incluso en el plano, y poco juicioso, mundo del porno. Aún así, como si lo más obvio en este mundo nuestro, tras ver a un chico hacerse una paja al aire libre, fuera unirse a él, los tres, padre e hijo más el rubiales pajillero, se montan un trío de esos que no te dejan frío, si no más bien al contrario.


Arriba Christian Fox -el hijo- y abajo
a la izquierda David Logan -el rubiales-
y a la derecha Marc West -el padre.
Christian Fox recibe una mamada de su
su padre, Marc West, mientras este está
siendo enculado por David Logan.

En 1995 la productora  Ragin Stallion Studios lanzó al mercado un porno del mismo título. Vaqueros cachas dándose placer los unos a los otros en el granero. No hubo escena de amor filial alguna. Pero digo yo que algún éxito tendría la primera película como para aprovechar el tirón comercial usando el mismo título.


¡Vaya con la granja y con los revolcones en el granero! Y con la paja del granero. ¡Ay la paja!


En familia

Cuando murió mi abuelo, nuestra abuela dejó el pueblo y se vino a Madrid para vivir con nosotros. Yo tengo 18 años, y mi hermano 17. Éste cedió su habitación

a la abuela y vino a compartir la que yo ocupaba, que es la más grande de la casa.
Somos una familia como tantas. Por la diferencia de edad, cada uno tiene sus propias amistades, aunque, normalmente, acudimos a los mismos lugares del barrio. Tenemos una piscina pública al lado de casa y en ella pasamos casi todas nuestras horas libres durante el buen tiempo, incluso, los fines de semana, comemos en ella. 
Mi padre trabaja en un banco, mi madre se ocupa de todo lo de la casa. La abuela se adaptó enseguida a este ambiente. 
Una noche noté ruidos en la cama de Mario, mi hermano. 
La ventana de la calle estaba abierta y por ella penetraba un poco de luz. Mi hermano se estaba masturbando. Me quedé quieto para no interrumpirle. 
Su mano se movía rítmicamente. Subía y bajaba desde el mismo tronco de la polla hasta su cabeza. Cuando eyaculó, se agitó aun más, suspiró contenidamente y, sin prender la luz, se levantó de la cama y se fue al baño de puntillas. Mi polla se lanzó a abrirse paso por el slip, 
para escapar de su encierro. La acomodé como pude y me quedé quieto. Mario regresó del baño y tranquilamente se durmió. Esperé un momento y fuí al servicio para masturbarme yo también. Miré mi cuerpo reflejado en el espejo del baño y mi calentura aumentó notablemente. El glande de mi polla se descubría a cada movimiento de mi mano y, enseguida, lancé un enorme chorro de semen dentro del lavabo. Me limpié con la toalla húmeda, refresqué mi pecho, el cuello, las axilas, los glúteos e imitando a mi hermano, me dormí. 



Era casi mediodía. No se cuantas horas pasaron. 
Me despertó la voz de Mario que gritaba: 
-¿Qué pasa, tio? ¿Hasta cuando vas a estar durmiendo? 
Yo me voy a la piscina, ¿sabes? 
-Hasta luego -le respondí todavía entre sueños. 
Mario se vistió rápidamente. 
Se puso un bañador pequeño con las letras del club y, al colocarselo, comprobé que estaba tan desarrollado como yo. Tenía una polla casi tan grande como la mía. Le costó bastante trabajo metersela dentro del pantalón de baño. 
Mario se marchó y yo me quedé pensando que el asunto venía de familia, pues si yo tenia una buena polla, mi hermano menor no se quedaba atras y mi padre, a quien se la había visto más de una vez en las duchas de la piscina gastaba un cacharro de proporciones casi exageradas. 
Mientras me vestía, cuando decidí levantarme, pensé en la paja de mi hermanillo y en la mía propia. Me puse cachondísimo y tuve que volver a masturbarme. Gocé 
de nuevo y me temblaron las piernas. 
Me gustaba mucho hacerme pajas. En las duchas del club, me las hacía también muchas veces en unión de los compañeros. Nos pajeabamos todos, comentando lo buena que estaba tal o cual chica. 
Por la tarde de aquel día el sol se nubló y por la noche comenzó a llover, asi que nos quedamos en familia, mirando la televisión hasta el final. Enseguida la familia se repartió en sus habitaciones para dormir. Mario y yo ocupamos la nuestra. Sin esperar a que yo me durmiera, Mario comenzó a masturbarse. Me dió rabia, por eso tambien comencé a menearmela en sus propias narices. Terminó él antes que yo y gruñendo de placer. 
La lluvia continuaba cayendo. Al terminar de correrme, fuí al baño y, cuando regresé de él, encontré al chaval, mirando por la ventana. 


-Bueno -dijo - una pajita para antes de dormir no esta mal, ¿verdad? 
Ademas es gratis. 
Nos reimos. 
-¿A ver cómo es la tuya? -me preguntó, cogiendome, sin esperar a que hablara, mi polla para medirsela con la suya. 
Yo comencé a ponerme cachondo otra vez. 
-Esto crece! -dijo mi hermano-. Bueno es mejor, por que así nos la 
podemos medir más fácilmente. 
Con la luz de la calle pudimos ver cómo crecían ambas pollas. 
-¡Los dos tenemos una buena polla! -continuó diciendo mi hermano. 
-También papa la tiene bastante grande -respondí yo-. 
Debe ser cuestión de familia. 
De repente, Mario dijo: 
-Déjame que te haga una paja, Miguel!. 
-¿Estas loco?! -le contesté. 
Su mano, sin embargo, se agarró a mi polla, Yo perdí el equilibrio y caí sobre él, teniéndole que abrazar. El chaval aprovechó el incidente para colocarse mi polla entre las piernas. Dando movimiento a su cintura, comenzó a proporcionarme placer con sus muslos, mientras que su polla se restregaba contra mi vientre. 
Cuando llegó la explosión, yo me corrí entre sus piernas y él en mi barriga. Después 
fuimos al servicio para limpiarnos. Nos metimos en la ducha y me dejé enjabonar por Mario. Yo hice lo mismo con él y, por primera vez, nos acariciamos totalmente y sin pudor alguno. 
Nos besamos boca a boca y nuestros dedos penetraron en la gruta del otro. Pude comprobar que mi hermanito era un experto en todo aquello. 
En la cama, mientras fumabamos un cigarrillo algo después, hablamos así: 
-Te confieso Miguel, que yo siempre tenía ganas de abordarte, pero me daba mucho apuro. Cuando te ví masturbarte la otra noche, casi me paso a tu cama. 
-¿Así que tampoco dormías? -le pregunte yo. 
¡Vaya! ¡Vaya con el niño! 
-¿Niño? -arguyó él, medio enfadado - te puedo enseñar muchas más cosas 
de las que te supones. 
-Mañana -le respondí-, ahora me estoy muriendo de sueño. 
La mañana siguiente amaneció nublada. La abuela pidió que la llevaran al pueblo y mi madre se fué con ella. Nos quedamos solos Mario y yo. Mi padre había ido a trabajar, dejandonos dicho que nos reunieramos con él en un restaurante de aquella zona. Volvimos a ducharnos juntos y Mario, en un momento en que yo me doblaba para recoger la pastilla de jabón, intentó morderme la polla. 
Luego, con un pequeño impulso mío, se la metió en la boca. Yo tenía la polla flácida y esto le ayudó para tragarsela toda. Me asombré de la cara dura del niño, pero aquello me gustaba y sólo acerte a decir: 
-¡Sigue, por favor! ¡Sigue...! 
-¡Nada de eso! -respondió él, soltando su presa - ¡es tarde y papa nos espera! 
Esta noche a lo mejor... -añadió sonriendo con picardía. 
Nos vestimos, salimos a la calle y tomamos el metro. 
Durante el viaje, Mario no dejó de tocarme por todas partes. 
Comimos con papa en el restaurante. Luego volvimos los tres juntos a casa. 
Por la noche, juntos también los tres, nos pusimos a mirar la televisión. 
Hacía calor, por eso decidimos quedarnos en slip todos. 
Sonó el teléfono. Era mi madre que nos llamaba desde el pueblo, para decir que había llegado bien. 
Comenzó la película de la noche. 
-Hacedme un poco de café -dijo mi padre. 
-¡Mejor un cubata! -añadió Mario. 
-Eso! -insisti yo- un cubata nos hará dormir bien. 
A mitad de la película, Mario comenzó a hacer payasadas. 
- Creo que el pequeño se ha mareado - me insinuó mi padre. 
-¡¡¿El pequeño?!! -gritó rápidamente Mario-. ¿Este es el pequeño? -añadió, enseñandonos su enorme pedazo de polla.- ¡¿Este es el pequeño?! 
Se acercó a mí, sacudiéndose continuamente y tratando de ponersela dura. 
Mi padre se reía y yo también. 
-¡Cabrones! -dijo el chaval-. Sois dos contra uno. 
Y se fué dando tumbos hacia el interior de la casa. 
Cuando pasó un rato, mi padre, al ver que Mario no regresaba, fué a ver que hacía. Yo le seguí. El chaval estaba en la habitación grande, que era la de mis padres, tumbado en la cama, completamente desnudo y con la polla apuntando al techo. 
-¡Vamos a darle un baño! -dije yo. 
-¡Mejor me haceis una paja y vereis qué bien me quedo! 
Mi padre no quiso escucharle y le respondió: 
-¡Anda! ¡Anda! Vete a dormir. 
-¡No quiero! -replicó mi hermano- ¿Sabes una cosa, papa? Miguel se la menea todas las noches antes de dormirse. 
-¡Tu también! -le grité yo. 
-¡Bueno! ¡Bueno! -contemporizó mi padre-. A vuestra edad yo también lo hacía. 
-¿Ves? -concluyó mi hermano- nos hacemos una paja los tres antes de dormirnos y nos quedamos tan a gusto. 


Mi padre hizo algo que me dejó asombrado. Se sentó en la cama y comenzó a acariciar la polla de Mario. Yo estaba de pie sin saber qué decir ni qué hacer. Hizo bajar la intensidad de la luz de la habitación. Luego me atrajo hacia él, me bajó el slip y comenzó también a sobarme la polla. Se tumbó en la cama, dejando que su cacharro saliera del calzoncillo que lo tapaba. Continuó acariciándonos las pollas. Mario agarró la de él. Mi hermano me empujó para acercarse mi boca a la polla de mi padre.
Los cuarenta y bien conservados años de mi padre, me parecieron en aquel momento muchos menos, pues tenía una polla que, aunque algo mayor que la de mi hermano y mía, en nada se diferenciaba de las nuestras. Chupé aquel enorme pedazo de carne, abriendo mi boca cuanto pude. Mi padre se puso de rodillas entre nosotros dos. Su gran rabo se alzaba tieso y duro. Comenzó entonces a chuparnos a nosotros a intervalos. Fuimos cambiando de postura. Lo mismo estábamos arriba que abajo, chupando que tocando. Los dedos buscaban los glúteos y el orificio del culo.



 En un momento, Mario, que estaba boca abajo, levantó su culo y yo le besé en el mismo ano. Me puse de rodillas y mi padre metió la lengua en el mío, haciendome estremecer de gusto. Mi picha, completamente tiesa, se abrió camino por los glúteos de mi hermanito, perdiéndose poco a poco hasta quedar perfectamente envainada con los cojones golpeandole en la entrada. 

Sentí los dedos de mi padre en mí, lubricandome la entrada del ano y enseguida noté cómo la estaca mayúscula de mi padre atravesaba mi portal. Me sentí traspasado y el dolor de las embestidas de aquel duro cipote que buscaba el goce de mis carnes, me hizo gemir. Pero el placer era mayor, mucho mayor que el sufrimiento. 


Jadeé de satisfación y me pareció que me rasgaba por la mitad. Moví el cuerpo, alcanzando un orgasmo a lo bestia dentro de mi hermano, al tiempo que sentia la corrida de mi padre en mis entrañas con absoluta furia salvaje. Luego me puse a disposición de Mario que me poseyó y en un par de emboladas, largó todo lo que tenía reservado para mí. 
Luego, sin palabras, agotados completamente, y satisfechos, nos quedamos dormidos. 
Despertamos casi al mediodía, deseosos de hacer algo más y, como siempre, fué 

mi hermano quien inició la jornada, penetrando a nuestro padre, ayudado por mis manos y con la lubrificación de mi propia saliva. Se corrió rápidamente. Luego, se sentó al borde de la cama, alzo sus piernas para que yo le lubrificara con mi lengua el pequeño agujero de su ano y mi padre le colocara en él sus veinte centímetros de carne poyateril que al poco rato soltaba ríos de leche inundando a Mario y transportandole a un paraíso de placer. 
Para terminar, diré que mi padre, mi hermano y yo, desde entonces y siempre que podemos, volvemos a follar como entonces y que cada noche, en nuestro dormitorio, Mario y yo jodemos a placer, sin que por ello sintamos culpabilidad o vergüenza alguna, tan solo damos y recibimos placer.


Autor desconocido.
Publicado originalmente en Marqueze.net
Relato actualmente disponible en Vivre sa vie





domingo, 9 de marzo de 2014

Plan B película completa





Hola amigos. Hoy les quiero dejar una película de temática gay de mi país (Argentina). No es porno. Es una especie de comedia romántica muy interesante y es de esas películas que calientan, porque sugieren más que mostrar. Esa cuestión de menos es más. Pero realmente se van a soprender si no la vieron. Quizás no les guste,pero en mi caso de todas las películas de esta temática es, sin dudas, mi preferida. Les cuento un poco. El director, argentino, se llama Marco Berger. Dirigió varios cortos y varias películas también y tuvo mucho éxito en festivales internacionales. Hace cine independiente y suele repetir actores porque se convierten, como les pasa a muchos directores, en sus fetiches, musas o como quieran llamarle. Ahora les cuento un poco de la trama. Plan B cuenta la historia de un chico de barrio interpretado por el argentino Manuel Vignau (que luego interpretó otra maravillosa película del mismo director, Hawaii) que descubre que su ex novia está saliendo con un chico nuevo. Y es de esos que sienten que quieren algo cuando otro se lo quita, como un nene con un juguete. Ni se acordaba de la novia hasta que se entera que empezó una nueva relación. Entonces se entera por una amiga en común que tiene con la ex, que el novio nuevo (interpretado por el genial y guapísimo Lucas Ferraro) habría tenido en su pasado una relación con otro chico. Entonces como reconquistar a la ex (Lo que sería el Plan A) no funciona, decide armar un Plan B, conquistar al novio solamente como un juego, con la finalidad de demostrarle a la ex que su nuevo novio es gay, o bi, y entonces reconquistarla. Pero aquí está lo jugoso del asunto. Se comienzan a conocer y de a poco se van enamorando. Lo que comienza con un juego termina transformandose en un amor fuerte y nuevo para ellos. 
La película va más allá del sexo. Es más, no muestra escenas de cama. Si, a los protragonistas durmiendo juntos, como "amigos", en slips marcadores de paquetes que dejan al espectador sin aliento. Recomendable en todo sentido. Tienen que verla. El beso entre los protagonistas (en realidad hay dos pero no quiero contarles el final) está realmente muy bien logrado teniendo en cuenta que los actores son ambos heteros en su vida real. El director contó que para que se aflojen y no estén nerviosos improvisó la escena él (que es gay) y la asistende de dirección (también gay) para que se den cuenta que un beso puede ser real y natural, aunque no vaya de la mano con la orientación sexual que uno posea. Una película lograda y recomendada.
Espero que les guste.



Mirada PENEtrante (Locked in his Gaze)

Le toca ahora el turno a Ian Hanks, tamibén conocido como Pan Hanks, un artista cuya obra probablemente muchos de vosotros ya habréis visto con anterioridad, dado que varios de sus cómics circulan por la red via blogger, tumblr, tribe.net o  google groups. Es más, los amigos estadounidenses  o británicos que nos siguen, más familiarizados con la revista Handjobs Magazine, tal vez le conozcan bien, ya que últimamente este artista publica su trabajo en dicha revista. No es que Pan Hanks se dedique exclusivamente al cómic gay intergeneracional, pero hay que reconocer que cuando lo hace, deja al público asombrado por la sencillez del trazo de sus dibujos o la expresividad de los mismos. Que yo sepa, tampoco es un autor que se haya asomado claramente al abismo incestuoso padre e hijo, pero yo diría que si no lo ha hecho aún, por lo menos bordea sus fronteras, para codearse con Josman, Lord Iron o Roger Payne, por citar sólo tres ejemplos.
De todo su extenso trabajo, he seleccionado este Locked in his gaze titulada en español Mirada Penetrante.
Desde México, mi colega Kafkiano a través de su blog, I LoVe tHe GaY CoMiCs 2 nos hace llegar la versión en español de esa mirada tan PENEtrante aludida en el título. Gracias Kafkiano. ¡Eres un amor!







¿Qué? ¿Os habéis corrido de gusto? Pues ahora a practicar idiomas, ya que desde Barcelona City, desde la página Gay Barcelona Porn nos llega la versión original en inglés.
¡Feliz Chapuzón!