LEER ANTES DE USAR.

-Comentarios sujetos a moderación.
-Sin Manías NO ES un blog de contactos entre sus lectores y/o miembros, ni de intercambios de experiencias.


-NO SE ADMITE la publicación de datos personales de usuarios, como emails, nº de teléfono, links a páginas de FACEBOOK o similares al comentar una entrada del blog. Cualquier intento NO SERÁ PUBLICADO y AUTOMÁTICAMENTE REPORTADO a blogger como SPAM. Mostrar públicamente este tipo de datos es algo que los usuarios registrados deciden al crear y/o modificar su perfiles en blogger, hecho totalmente ajeno a Sin Manías y del cual no nos hacemos responsables.


-NO se admite PORNOGRAFÍA INFANTIL.
-TODOS los modelos son mayores de 18 AÑOS.
-Contenidos VIOLENTOS NO serán admitidos.
-TODO lo que vas a ver aquí es PURA FICCIÓN.


-TODOS los VÍDEOS y FOTOGRAFÍAS han sido obtenidos gratuitamente DE LA RED. No se dispone del copyright de los mismos. Si algún contenido te pertenece y no deseas que aparezca, contacta con el administrador, y tu material será inmediatamente eliminado de este blog.


Y una recomendación final:
... Si no te gusta lo expuesto más arriba, y lo consideras ofensivo, no sigas leyendo y sal inmediatamente de esta página.


domingo, 31 de agosto de 2014

Las Fiestas del Pueblo: Lo que pasa en el pueblo se queda en el pueblo. (Relato)

Escribo estas lineas mientras la brisa nocturna se cuela por mi ventana y me trae los sonidos de la orquesta que toca su repertorio bajo la carpa instalada en la plaza de un pueblo, mi pueblo. Distorsionadas por la distancia y carentes de alma, distingo las notas de canciones festivas que alegran las fiestas de los pueblos... Sé que ha sonado Paquito, el Chocolatero, y después la de La Fiesta de Blas, mezclada atropelladamente con una canción del insufrible Georgie Dann cuyo título me niego a recordar. ¡Es demasiado para mi!
Este pueblo está de fiestas. La gente lo celebra con ganas porque tal vez por fin el tiempo acompaña: a 31 de agosto puedo decir que por fin llegó el verano.  Hoy hizo mucho calor. Y el tipo que vende helados en la playa hizo por fin su agosto. Nunca mejor dicho.
Y mientras esa desconocida orquesta en la que jamás hubiera cantado un David Bisbal desgrana sus éxitos, os aviso. Lo que pasa en el pueblo se queda en el pueblo.
-------------------------------------------------------------------------------

Las Fiestas Del Pueblo. Parte 4:
Lo que pasa en el pueblo, se queda en el pueblo.

Cuando la noche anterior su padre y él habían vuelto desde el terreno de Juan, Pablo apenas pronunció una palabra porque le daba vueltas a la petición de su padre: que los tres se acostasen aquella noche. Como resultado su padre no podría ser más feliz ya que tendría a sus dos machos en la misma cama y sólo para él. A Pablo la idea de compartir a su padre con Juan le producía cierto morbo. Saber que iba a poder sobar el cuerpo y la polla que tanto placer le habían dado a su padre durante años suponía la cuadratura del círculo. ¡Dios, podría correrse sólo de pensarlo! Pero, ¿cómo iba a reaccionar Juan ante la idea de tener un tercer invitado que además era el hijo de su amante?
Pablo había dormido profundamente la noche anterior, agotado, después de las cuatro veces que se había corrido en un día. Al llegar la mañana, su padre y él desayunaron juntos en la cocina. Hablaron tranquilamente, sin nada que ocultarse ni nada que disimular, como si el día anterior no hubieran ocurrido tantas cosas. Cuando su padre se levantó de la mesa y dejó las cosas en el fregadero, su culo se marcó bien contra el pequeño pantalón del pijama y automáticamente la polla de Pablo dio un respingo. Alucinado, Pablo se dio cuenta que la figura de su padre como amante se estaba convirtiendo en una obsesión. En el almuerzo, su madre se había burlado de su padre. A modo de reproche ella le espetó a su esposo que le veía más tiempo cuando trabajaba en el bar que durante las fiestas. Irónicamente añadió que casi no le veía el pelo muy a pesar de su calvicie. Y en el mismo tono de quien de pronto se da cuenta de que se encuentra meramente fuera de su mundo, y alejada de su ambiente, afirmó que esa noche vería los fuegos artificiales desde la terraza de la casa e iría recogiendo las cosas, para ponerse en marcha a la ciudad al día siguiente, lo antes posible. 
Durante la siesta, Pablo estaba tumbado en su cama mirando al techo, perdido en sus pensamientos. Hasta hace dos días se sentía fatal por haber roto con su novia. Dos noches antes pensaba que su vida iba cuesta abajo a pesar de su juventud…. Y desde luego, hasta esas dos noches, jamás se le había pasado por la cabeza que tendría sexo con un hombre, y menos aún que ese hombre fuese su propio padre. ahora sintiendo su pene en estado de semierección continua, parecía que este estuviera palpitando incesantemente debido el deseo y la anticipación.
De un modo u otro  el tiempo fue pasando, arrastrando las horas hasta convertir la tarde en la noche. Cuando llegó la hora del último baile que culminaría con los fuegos artificiales, Pablo se dio una ducha y se puso ropa cómoda. Lamentó haber utilizado todos los sobres de lubricante que tenía y no haber dejado ninguno para esa noche. ¿Los necesitaría? Y si Juan los tildaba de locos e insanos a los dos, a él y a su padre, y se armaba una buena pelea entre los dos hombres. Y en cuanto a él mismo, ¿sabría adaptarse para poder compartir dos cuerpos en la misma cama? Si lo pensaba bien, por mucho que la idea le pareciera ridícula, no se imaginaba en un trío compartiendo una mujer con su mejor amigo, por ejemplo. Si esa noche todo salía bien, ¿sería capaz de intentarlo?
Macario y Pablo llegaron por separado al baile y se encontraron bajo la carpa llena de gente y olor a cigarrillos, alcohol y a sudor. Juan y Macario hablaban de sus cosas y de vez en cuando su padre miraba a su hijo de soslayo, mientras este intercambiaba algunos saludos de rigor con sus conocidos y amigos, hasta que finalmente se tomó un par de cervezas. Entre Pablo y Macario flotaba el deseo de lo que ocurriría en unas pocas horas. Juan permanecía ajeno a esto, pero de vez en cuando, como quien no quiere la cosa, rozaba el brazo peludo de Macario o ponía la recia mano en su espalda. Visto desde fuera sólo se trataba de dos amigos, pero si se sabía su secreto se podía ver la complicidad de una pareja bien avenida y deseosa de sexo. Lo que más intrigaba a Pablo era saber cómo haría su padre para llevarse a los dos a la cama. Pronto supo que Macario había empezado a preparar el terreno cuando le hizo señas para que se acercara a ellos. Juan besó a Pablo en las mejillas, como besaría a un familiar. Olía a colonia, pero por debajo flotaba el olor de un hombre que llevaba horas sudando. Su padre le integró en el grupo y los dos hombres continuaron sus pláticas acerca de las tonterías típicas de las fiestas, la concurrencia bajo la carpa de la plaza, quién faltaba, quién estaba por llegar, o sobre las pintas del hijo o de la hija de fulanito en cada ocasión que alguno cruzaba por lado. Irónicamente parecían dos verduleras en un patio de vecinas. No se callaban. Pablo bebía cerveza en silencio contando los minutos, pero en realidad el reloj de su entrepierna iba marcando el tiempo. Pronto Pablo tomó consciencia que aquella era la primera vez que se reunían los tres juntos públicamente bajo un mismo espacio desde que empezaron las fiestas del pueblo. Sin embargo a Juan se le veía nervioso, como si la presencia de Pablo indicara alguna clase de impedimento para llevarse más tarde a Macario a su cama. Mientras, a este se le veía bebiendo alegre y quizás disfrutando del momento de ser el objeto del deseo de los dos hombres.
A medinoche el baile se detuvo temporalmente para que los músicos descansaran y todo el pueblo pudiera irse a los fuegos artificiales. En medio del barullo que sobrevino con la gente moviéndose hacia el exterior de la carpa, Juan apuró su vaso de un trago y les preguntó si querían beber algo más. Pablo se pidió una cerveza y fue ese momento cuando Macario lanzó la bomba que llevaba guardando toda la noche. Lo que él quería, manifestó, era tener a Juan y a Pablo desnudos en la misma cama y comerles la polla a los dos.
Juan miró a Macario con gesto incrédulo, y sus mandíbulas parecieron desencajarse; los ojos bien abiertos expresaron el inesperado giro de la situación. Luego dirigió su mirada hacia Pablo, quien enrojeció. Macario salvó la situación y agarrando del brazo de Juan le susurró algo al oído, algo que su hijo no llegó escuchar pero que hizo que Juan volviera a mirar a Pablo con otros ojos. Esta vez no hubo nada que indicara sorpresa en su mirada. Pero la incredulidad seguía pintada en su rostro, acaso mezclada con unos gramos de admiración. Una extraña sonrisa helada se dibujó en el rostro de Juan y Pablo cruzó los dedos, rogando porque todo saliera bien... La imagen de los dos hombres discutiendo bajo la carpa le asaltó de nuevo y rezó para que Juan no le pegara un puñetazo en medio de todo aquel gentío. Pero Juan simplemente asintió, posando de nuevo su mirada en el hijo de su amigo y pareció relajarse. A continuación salió de su parálisis y con gesto posesivo, puso una mano sobre el hombro de Macario y la otra en el hombro de Pablo y empezó a empujarles hacia la calle que Pablo conocía tan bien: el camino a la casa de Juan.
Caminaron los tres en silencio, con Juan manteniendo sus manos sobre los hombros del padre y del hijo. El calor que desprendían esas manos hizo que la polla de Pablo, durante todo el día en estado de media erección, se disparara. Sobre todo cuando Juan abrió la boca por primera vez para decir que Pablo tenía el mismo culo respingón de su madre. Macario le dio la razón a su amigo. Pablo, alucinaba.
La casa de Juan se hallaba a oscuras pero el hombre en un momento les abrió y les hizo pasar. Apenas cerró la puerta y encendido la luz, volvió a mirar a su mejer amigo y al hijo de este como si los viera por primera vez en toda su vida. Macario, sabiéndose dueño de la situación, fue el primero en abrir fuego. Primero besó en los labios a su hijo, con suavidad al principio y más tarde con ansia, su lengua recorriendo por completo la boca de su muchacho. Acto seguido, el padre se dirigió a Juan y le dedicó la misma atención. Juan abrazó a Macario con fuerza y sus potentes brazos le rodearon y levantaron del suelo durante un instante. Parecía que hubiera estallado la felicidad tras umbral de aquella puerta. Tras ese abrazo de oso, Macario agarró a sus dos hombres de la mano y les condujo escaleras arriba. Juan y Pablo se miraban de reojo, ambos sin saber qué camino iba a tomar aquella situación.
Una vez en el dormitorio de Juan, Macario situó a su hijo y a Juan frente a frente. Estos, incómodos, parecían estar a la espera de recibir órdenes, y al punto Macario dictaminó que se besaran. Como un autómata, Pablo tomó la iniciativa y se puso de puntillas para llegar a la boca de Juan, un poco más alto que él, y besó los labios gruesos del mejor amigo de su padre. Juan respondió entreabriendo sus labios. Se miraron a los ojos y esta vez fue Juan quien se agachó, y tomando el rostro de Pablo entre sus fuertes y rudas manos, hundió su lengua poderosa en la boca del chico.


En ese mismo instante, un infierno pareció desatarse por todo el pueblo. Pareció que retumbaban las paredes del caserón. El inicio de los fuegos artificiales que estallaban en el cielo, coincidió con la lujuria que se desató en la habitación. Macario giraba alrededor de Juan y de su hijo, mientras estos se besaban con fuerza y se limitó a desnudarles, como si sus ropas fueran una inútil capa que protegiera aquellos cuerpos tan deseados. Pablo no supo luego cómo lo había hecho su padre para quitarles los pantalones, los calzoncillos, los calcetines, la camiseta de Pablo y la camisa de Juan, pero de pronto ambos se encontraron completamente desnudos, con sus pollas endurecidas, cruzándose entre ellos mientras se besaban y se acariciaban. Era obvio que Juan había dejado de lado sus recelos y estrujaba el culo de Pablo entre sus grandes manos. Macario, ya desnudo, se arrodilló delante de Juan y de su hijo y se limitó a acariciarles los testículos con lascivia, ardiente de deseo, sus duras vergas ya danzando al aire. Macario se sentía maravillado. Entre sus piernas se destacaba su miembro viril y era tal su excitación, que algunas gotas de líquido preseminal parecían resbalar desde la cabeza de su pene, tronco abajo, para perderse en la mata de vello púbico que rodeaba sus cojones. Sin previo aviso Macario engulló la polla de Juan de un solo golpe. Juan echó su cabeza hacia atrás, con gesto de placer y Pablo besó sus tetillas endurecidas, empapando el pelo de su pecho con su lengua, y luego lamió su cuello. Después de esto, le llegó el turno de Pablo, y su padre también engulló su polla, comenzando a mover la lengua y la boca arriba y abajo. Pablo no pudo controlar sus gemidos de placer, que escapando se unieron a la banda sonora de cohetes que estallaban en el cielo, y agarró la cabeza de su padre con sus dos manos, para imponerle el ritmo de la mamada. Juan, que ya había aceptado que esa noche Macario no sería sólo para él, sino que tendría que compartirlo con su vástago, se colocó detrás de Pablo y acarició con fuerza sus tetillas y el vello de su pecho, pegándose contra su cuerpo desnudo. Pareció que quisiera sostener a aquel muchacho, ayudando a propio padre en la ejecución de aquel irresistible trabajo oral. En medio de aquella mamada parternal, Pablo pudo notar el miembro viril de Juan chocando contra su culo y colocó su cuerpo de tal manera que finalmente la polla de Juan terminó colándose entre sus nalgas. El momento fue aprovechado por Juan en cuanto este comenzó a mover sus caderas adelante y atrás, haciendo que su verga recorriera el espacio entre las nalgas del muchacho. Pablo se dejó caer levemente hacia atrás para notar aquella viril dureza aún más, en la raja de su culo. Sorprendentemente Macario introdujo su mano entre las piernas de su hijo y llegó a alcanzar los testículos de Juan, acariciándolos, y deseándolos.


Aún llevó su mano más atrás hasta la raja del trasero de Juan; una vez allí comenzó a buscar el agujero del culo de su amante. Juan, con gesto de sorpresa, notó cómo un dedo se introducía en su agujero, y luego fueron dos. Aquello le gustó. Se dejó hacer y hundió sus labios en el cuello de Pablo, besándole con pasión. Macario se erigió, con un gesto de lujuria, y besó a su hijo como si la vida le fuera en ello. Pablo correspondió y Juan abandonó la espalda de Pablo para unirse al beso. Las tres lenguas se mezclaban con rapidez, cada una intentando abarcar las otras dos.
Pronto Macario tiró de sus dos machos y los tres cayeron sobre la cama hechos un lío de brazos, piernas y miembros viriles endurecidos. Macario acarició la cabeza de Juan y le guió hacia su entrepierna, donde su polla brillante y humedecida por más líquido preseminal, emergía de entre los pelos del pubis. Durante un segundo a Juan le asaltó una extraña revelación. Durante todos esos años siempre había dado placer a Macario penetrándole, y en muy contadas ocasiones este le había comido el rabo, como si no le correspondiera hacerlo, en su rol pasivo. Pero lo que Juan no sospechaba es que en esos dos días en que padre e hijo tuvieron sexo, en Macario se habían despertado unas nuevas ansias que no iba a dejar pasar. Los dos dedos introducidos en el culo de su amigo lo probaban. Viéndole, Pablo se puso de rodillas junto a la cabeza de su padre, ofreciéndole su pene a la altura de su boca. Macario se lo tragó y Pablo agarró la cabeza de Juan y le obligó a hacer lo mismo que su padre. Ahora los tres hombres se comían sus pollas el uno al otro. A Juan el duro tronco y la brillante cabeza que conformaban la verga de Macario le parecieron un exquisito manjar del que no quería saciarse nunca. Y fue así como durante un tiempo que se les hizo corto, los tres hombres exploraron sus cuerpos. Chupaban, lamían, besaban, pellizcaban... y gemían de placer aprobando aquella orgía, hasta que Macario, que era quien mandaba aquella noche, tumbó a Juan sobre la cama y de rodillas entre sus musculosas piernas comenzó a hacerle una mamada de impresión. Juan suspiraba y Pablo se abalanzó sobre el culo de su padre, humedeciendo con la lengua ese agujero que ya conocía tan bien. Sin él saberlo, Pablo simplemente estaba preparándole el terreno a su propio padre. Se dio buena cuenta de ello cuando Macario se movió a un lado y se clavó la polla de Juan poco a poco. El deseo de Pablo aumentó más si cabe, al ver como el miembro viril de Juan iba desapareciendo dentro de su padre, centímetro a centímetro, hasta alojarse del todo en su interior. Cuando eso sucedió Macario inició una cabalgada que fue aumentando en intensidad mientras Juan le sujetaba por las caderas y le gritaba que no parase, que siguiera con todo aquello que le haría reventar de puro placer. Pablo a su vez se colocó sobre Juan, situando su polla a la altura de la boca deseosa de su padre, quien comenzó a succionar con la misma intensidad con la que estaba cabalgando sobre su macho...
Juan no pudo más y lanzando bramidos comenzó a eyacular dentro del culo de Macario, quien siguió moviéndose hasta que la polla de Juan perdió dureza y se salió con facilidad. Macario aprovechó el momento para ofrecerle ahora a su hijo a cuatro patas, su culo palpitante. Pablo no se hizo de rogar y le fue penetrando con cuidado. Pero el culo de su padre estaba muy lubricado por el semen de Juan y pronto se movió con facilidad en su interior. Juan, sudoroso, se colocó bajo el cuerpo de Macario y desde allí pudo ver como Pablo se follaba a su padre, los testículos de padre e hijo chocando entre sí. Dejándose llevar por el deseo, Juan comenzó a lamerle los huevos peludos de Macario, y el ver como la polla de este se volvía a endurecer, se la introdujo en la boca y dejó que Macario le follas bucalmente.
Pablo ya estaba fuera de sí, sabía que el orgasmo estaba a punto de llegar con una fuerza desconocida, y nunca vista en él, casi animal. Con un último empellón se adentró todo lo que pudo dentro del cuerpo de su padre y con un grito comenzó a descargarse en su interior. Macario sintió el fuego de Pablo corriendo por sus entrañas al mismo tiempo que notaba como se vaciaba en la boca de Juan, quien siguió tragando el semen de su amante hasta dejarle seco y dejarle la polla por fin flácida. Como en un sueño, los tres hombres se abrazaron y besaron en la cama. Y como en un sueño, se despidieron en la puerta de la casa de Juan, quien rodeó amorosamente con sus brazos a Macario y le recordó que ya quedaba menos para las siguientes fiestas. Luego se despidió de Pablo con un beso ardiente y le hizo saber dónde tenía una cama en la que siempre sería bien recibido.
Pablo y Macario se dirigieron hacia su casa. Ambos olían a sudor. Y a sexo. Y se sentían totalmente extenuados. Eran padre e hijo, pero también eran dos amantes agotados por el sexo. Las fiestas habían acabado y se notaba hasta en el aire; la tenue brisa del final del verano les trajo un ligero olor a pólvora quemada. Era el último el último resto de los fuegos artificiales que clausuraban las fiestas del pueblo.
Antes de entrar en casa, Pablo y Macario se abrazaron y besaron con cuidado de no ser vistos, pese a la imagen fría y desértica que ofrecían las calles. Pablo quiso saber qué le había susurrado su padre a Juan en el baile, horas atrás, y este se sonrió pícaramente: cosas de pareja, dijo en todo soñador.
Ahora, tumbado en su cama, Pablo daba vueltas a lo que había ocurrido en esos tres días. Sabía que lo que ocurría en las fiestas, quedaba en las fiestas, y que el cuerpo de su padre le estaría vedado hasta las siguientes fiestas. Y así, lo que pasaba en el pueblo, se quedaba en el pueblo. Se consoló pensando en lo que Juan había dicho. Ya quedaba menos para la siguiente vez en la que podría tener a su disposición el cuerpo de su padre, además del cuerpo del mejor amigo de su padre. ¿Podría soportar esa ausencia durante todo el año?

Con ese pensamiento, se durmió con rapidez.
FIN.
Por Holden.

sábado, 30 de agosto de 2014

Thank you Daddy!

Para terminar el mes de agosto, os propongo todo un festival de daddy/twink, purito intergeneracional, mediante un montaje que circula por esas webs de Satán. 
Básicamente son clips sacados de varias películas de los estudios Catalina, algunas ya considerados vintage, en plan greatest hits o the best of.
Un aperitivo de lo que vais a ver, puede ser esto...


o esto...


Ya sin más preámbulos, y sin manías... 
¡Señores, pónganse cómodos, y controlen su entrepierna, que la función va a empezar!




Para los curiosos, esta es la lista de actores y películas por orden de aparición:

  1. Steve Hurley y Danny López, en  DADDY'S TEENAGE TURNS ON (2003, Catalina/Generation Gap Series)
  2. John Sexton y Shrae Richards en TY ME UP (1998, Catalina)
  3. Brunno Storni y Ryan Stevens en DADDY'S REFORM SCHOOL PLAYMATE (2004, Catalina/Generation Gap Series)
  4. Gabriel Rocas y Mike César en LATIN MEN DO (1999 Baja Bay Series/Catalina)
  5. Blaine Meyers, Eduardo Fourzan y Blue Kennedy en DADDY'S BUBBLE BUTT BOYS (2005 Generation Gap Series/Catalina)
  6. Lance Hancock y Rico Suave en DADDY'S TEENAGE TURNS ON (2003, Catalina/Generation Gap Series)
  7. Jack Van Dean y Sandy Meets en JUNIOR MEETS THE BEAR PATROL (2004, Catalina/Generation Gap Series)

jueves, 28 de agosto de 2014

Bad Boys Get Spanked and Fucked





Ladies and gentlemen, please welcome -once again- a Chi Chi La Rue film!

Brenn Wilson y Johnny Hazzard
Y así es. En Bad Boys Get Spanked and Fucked (2011), existe una incontrolable pasión servida por ciertos muchachos por recibir un delicioso castigo: el delirio de unas buenas palmadas en el culito, o como dirían en cualquier rincón de Latinoamérica, unas nalgadas. Sólo unos chicos malos y traviesos pueden traerte y presentarte el placer eufórico que supone un buen chachete en el culo, o para los más atrevidos, el chasquido de un látigo. Y no importa lo que hagan para recibir tan suculento castigo, lo que importa es que siempre lo consiguen porque lo están pidiendo a gritos... 

Con  el daddy Brenn Wyson en el papel de supervisor del castigo, Chi Chi La Rue presenta su película en diferentes escenas en las que hasta el más inocente de los chicos anhela y hasta ansía recibir su propia sesión de nalgadas. Interesante mundo este, en el que el dolor y el placer siempre fueron de la mano, y nunca mejor dicho. Y además, desfilan entre otras figuras, el malo malísimo y descaradamente travieso Johnny Hazzard, el guapo Dean Monroe y el cachas y fuertote Matthew Rush... No quedará un solo culo que no reciba su castigo.

Johnny Hazzard, Dean Monroe, Brenn Wilson y Matthew Rush.

Por si todo esto no te convence aquí tienes 3 razones para ver esta película:
  • Los cachetes y las nalgadas... ¡Mira esos culitos enrojecidos y brillantes!
  • Dirige Chi Chi La Rue, razón suficiente e induscutible para hacerte vibrar.
  • Buenas escenas hardcore que culminan con cuerpos cubiertos de leche...
¿Hace falta algo más?
 Si.
Atención a la jugada en el minuto 50: padre e hijo, profesor y alumno y de postre, manzanas con leche.
Por favor, comenta.

Para leer antes de ver.
Es cierto que este player tarda en cargarse. 
Por defecto, la calidad de vídeo viene en HD, Si tienes un pc lentorro, paciencia. Sufrirás. Cambia el modo de visionado a  360 o 240 si fuera necesario.


Daddy VS Daddy - Brad Kalvo se folla a pelo a Mike Dozer



Brad Kalvo y Mike Dozer

¿Te van los maduritos tipo oso? ¿Te gustan peluditos? ¿Peluditos y rellenitos? 
Si es así, sin duda este vídeo es para ti. De la productora Cocksureman.com, Brad Kalvo tiene a su amante Mike Dozer en la cama, y en un momento dado este le saca el condon a Brad Kalvo... 
Ahora la follada es a pelo.





NOTA.

Gracias especiales a Marbellero -fan sinmaníaco- por su sugerencia.
Por favor, si no conoces de nada a tu amante, usa siempre un condón. No hay excusas.
Sexo seguro siempre. 
SIDA nunca.

sábado, 23 de agosto de 2014

Gossip: Will Smith besa a su hijo en la boca...

El beso...
¡Bésame muchoooo!
A kiss is just a kiss... You must remember this...

Que el insufrible Príncipe de Bel Air tiene un hijo adolescente ya lo sabíamos: están los dos de protas en After Earth/ Después de la Tierra (2013) ¡Y que nadie se lleve las manos a la cabeza que After Earth no es una porno! Es una de esas películas que, en teoría, tienen que traer de nuevo a las bambalinas a un prolífico director en horas bajas. En este caso, el director es el genial M. Night Shyamalan.
Pero no vamos a hablar más de After Earth porque este no es blog de cine, sin embargo, si la película es un tostón infumable se debe a la presencia de Will Smith y a las pocas tablas de su hijo Jade Smith. Durante la promoción de la película en una televisión de Tailandia sucedió esto:


Y como a mi me encanta el acento mexicano, porque entre otras cosas es el único acento español que pronuncia maravillosamente bien el inglés norteamericano y ningún otro, lo cual  tampoco es una maravilla ya que  aquí en España todo el mundo sabe que el inglés es sólo una parte del cuerpo humano, os he traído esto:



Desde aquí quisiéramos hacer una reflexión, tanto Gus como yo mismo, y lanzar un consejo para el señor Smith -a la vista de las imágenes, esta claro que a su retoño no le harán ninguna falta-
¡Cuidado Alteza de Bel Air con los besos que usted da!
Entre un beso y otro beso, y muchos besos más, besos descontrolados, besos de amor y ternura, besos de Judas, podría  usted, usía, su Alteza de Bel Air acabar haciendo esto...


O esto...


Y quién sabe si hasta llegar a esto...


¡Ay los besos!


Dibujos: Josman
Dad's Toys / Los Juguetes de Papá (2004)
Pincha aquí: Los Juguetes de Papá. 1ª Parte
y también aquí: Los Juguetes de Papá. 2ª Parte

viernes, 22 de agosto de 2014

¡Por fin ya llegó!


¡A la venta desde esta misma semana!
Con Dick Caber, como uno de los doctores, quien por fin no tiene hijastros a su cargo en la ficción -como su personaje de Stepfather's Secret (Men.com)- sino un hijo natural con el que ya descubrió, y seguirá descubriendo cosas que sólo suceden entre hombres.
Pincha aquí mismo Sex Files Vol.17 -Doctors and Dads 3 para  ver el trailer directamente en la web de RayDragon.com.


Sex Files Vol 17 - Doctors and Dads 3.
Dick Caber es chupado por Kyler Ash, su hijo en la ficción.
A la vez  Joe Parker no pierde tiempo en encular al muchacho.
Protagonizan también junto a Dick Caber,  Joe Parker, Kyler Ash, o  el 'polludo' Davin Moss -repetidor en el cine de Joe Gage en Dad gets into trouble (2013)-.
Nos esperan cuatro escenas que queman. 
Purito hot stuff.
¿Quieres otro trailer?
Primera escena, pincha aquí  Sin Manías y prepárate no más pa lo que viene.
Para ver este otro trailer, cuando se carge la ventana, debajo del reproductor verás un enlace con una fotografía pequeñita de entre otros, Dick Caber. Pincha donde dice Doctors & Dads 3 - Scene 1.
-------------------------------------------------------------------------------

Special thanks to an anonymous fan of the site.
Glod Bless you!


lunes, 18 de agosto de 2014

¡Qué profe!


Levi Madison y Colby Jensen

Otro para seguir adorando a Colby Jensen.
De la serie Big dicks at school, de Men.com

Casi Atrapados

Hola amigos. Hace mucho no subía nada. Y como se que me extrañan (modestia aparte) les dejo un video. Aprovecho para felicitar al creador de este blog por todos sus últimos post porque realmente fueron muy buenos. Siempre brindándonos material del mejor. El video que les dejo es de dos hermanos que se filman mientras hacen de lo suyo y casi son sorprendidos, vaya a saber por quién, porque no lo muestran, pero dejen volar su imaginación. Saludos para todos y que lo disfruten.

domingo, 17 de agosto de 2014

Experimentando Con Placer (Experimenting With Pleasure)


Colby Jensen y Johnny Rapid
Confieso que me estoy volviendo adicto a los vídeos de Men.com -Men Hunt Dayly y Suite703- No puedo dejar de mirarlos. Es verlos y al cabo de poco instant boner -polla dura, por si hay alguien leyendo estas líneas de Villaenjundia del Condado Pa'bajo que jamás haya estado Ohio, provincia de Ohioland- La verdad es que estos vídeos calientan lo suyo. Viéndolos, si es invierno poca calefacción necesitas. ¿No es verdad amigos argentinos, chilenos, uruguayos o paraguayos? Claro que también habrá que preguntárselo a los canadieneses y a los rusos que nos siguen.  Por cierto un saludo a todos ellos. Hi there guys/Salut les gars para los canadienses y Привет, ребята pa los rusos y todos saludados.

Colby Jensen
Bien. Una vez cumplidas las cortesías vamos al lío. 
Me lo decía Gus -fiel compañero sinmaníaco, a quien por cierto, extrañamos y mucho echamos en falta- Y me hablaba de los vídeos de esta productora con gran devoción, destacando aquellos en cuya presentación quedaba claro que uno de los protagonistas era decididamente heterosexual hasta que... ¡Se demostraba lo contrario! Si uno es seguidor de Men.com pronto se dará cuenta de que varias de las diferentes series de material audiovisual que componen su catálogo, se basan en esa idea. ¡Sólo con recordar la exitosa serie Stepfather's Secret nos fundimos! ¡Y pensar que yo creía que todo lo de Men.com y Suite703 se basaba en tíos con traje y corbata, oficinistas, y ejecutivos trajeados que, aburridos, follaban entre ellos! Llamadme hombre de poca fe y seguramente estaréis en lo cierto. ¡Lo que me he perdido hasta ahora!


Johnny Rapid
El vídeo que vamos a ver pertenece a la serie From Str8 to Gay -De Hetero a Gay- de Men.com y demás y se titula, a falta de algo mejor, Experimenting with Pleasure (Experimentando Con Placer) Podría parecer que esto es un como un laboratorio de placeres sexuales, pero la cosa no llega a tanto. Esta escena está muy en la línea de este vídeo que recientemente hemos subido al blog; ya sabéis el del suegro y su futuro yerno. Sin embargo tiene cierto compomente de efecto sorpresa. Sin querer hacer un spoiler de lo que vais a ver, si que os diré que el joven Jonnhy Rapid -a quien todos descubrimos, bajo la ducha, en esa memorable escena  junto a Dick Carber en Stepfather's Secret 1- se encuentra en un hotel, ya que ahí se hospeda su chica. Cuando llama a la puerta, el muchacho espera ansioso encontrarse con ella. En vez de ello, le abre la puerta Colby Jensen, el hermano de la novia. Este invita al chico a pasar, y pronto se establece una conversación de hombres entre hombres. Naturalmente el tema de conversación es la chica en cuestión, a quien no vemos ni un segundo, pero por favor, que suene Like a Virgin de Madonna. Resulta que Colby Jensen, metido en su papel de hermano protector y responsable que vela por su little sister, quiere conocer a fondo al tipo con el que va a salir con ella, y lo quiere saber todo sobre él puesto que la niña es... ¡Virgen!
¿Sorpesa mayúscula? Pués dale al play, y comienza a mirar el vídeo.

NOTA: Dependiendo de tu conexión a internet y de la capacidad de tu pc, tablet o lo que sea, este vídeo tardará un poco más de lo normal en cargarse . Recomiendo paciencia.



Para termianr este post,  un ANUNCIO.
En Men.com YA están preparando una buena.
Esto:

Son Swap (Intercambio de hijo)
Por el momento van por la segunda entrega de esta serie. A finales de este mes de agosto, sale al aire la tercera. Estamos al acecho y a la espera de que alguien  libere esta serie y la cuelgue en una de esas webs de vídeos de libre acceso.
Gracias a cierto seguidor ANÓNIMO  por la sugerencia.
Seguiremos informando.

viernes, 15 de agosto de 2014

Con el padre de su amigo

Pues ese es el título: Con el padre de su amigo.
Ni idea de a qué película pertenece, ni quiénes son los actores en esta secuencia. ¿Alguien lo sabe?
Puede que parezca algo previsible, pero he aquí algunas frases de los diálogos -para los que no sepan hablar la lengua de Shakespare ni decir fish and chips- que me llamaron la atención:


  1. El muchacho entra en escena -la cocina de la casa- y ahí está el hombre maduro sosteniendo entre sus manos un rollo de cinta aislante -cinta americana, para los que son de Burgos, allende de los mares-. Se supone que el tipo es un manitas: no sólo lo es en temas de bricolaje, si no que -tal y como pronto comprobaremos, lo es en todos los sentidos.
  2. Y hete aquí que el joven dice:  Bueno, realmente estuve hablando con su hijo Ricco, y él me dijo que les vió a usted y a mi padre follando.
  3. El hombre maduro -perro viejo- no quiere dar concesiones ni explicaciones y fingiendo sopresa total dice: ¿Y cómo fue que vio eso? -que traducido a nuestro idioma sería algo así como perdona, bonita. No tengo ni idea de lo que me estás hablando, es más: me importa un carajo.
  4. Y ya entramos directamente en harina, amasando lo que sigue después. El joven, que es joven pero no tonto, dice socarrón: Ricco me dijo que os vió. Y dijo que se puso cachondo, que se encendió. Así que mientras le escuchaba decir eso me puse muy caliente. Pura verborrea para no decir nada. Sin embargo, seguidamente afirma:  Y bueno no pude esperar a mi padre para hablar con él, así que vine en busca de usted. ¿Y para qué? Norma número uno: los ques y los porqués no existen en el universo del porno. Sigamos.
  5. El hombre maduro -que sigue sosteniendo la cinta americana en sus manos y aún  no sabe qué hacer con ella, si rizarse las pestañas o hacerse un moldeado en los cabellos- dice: Bueno. ¿Y qué crees que tu y yo vamos a hacer lo mismo?
  6. Respuesta del joven: un rotundo si.
Ante lo expuesto hasta ahora, estos diálogos parecen muy prometedores. Porque la verdad, lo que yo ansío es ver la escena en la que el hijo ve follar a su propio padre con el padre de su amigo. Sobretodo ver hasta qué punto se encendió.
Así que si alguien sabe de qué película estamos hablando, nos haría un favor si nos lo revelara. Mientras tanto lo que sigue, tiene su QUE.




Padre e hijo...



¿Padre e hijo? Imagina.


lunes, 11 de agosto de 2014

El yerno - The son-in-law


Adam Russo y T.J. Handler


¿Te gustan los hombres con traje y corbata? Pues no dejes de ver este vídeo.
Todo empieza con T.J. Handler pidiéndo la mano de la hija de Adam Russo en matrimonio. En un principio, el señor Russo parece encantado, pero pronto pondrá un precio a eso, estableciendo como condición ciertas cosas que el joven T.J. Handler deberá hacer antes para su futuro suegro...




de Manhandled.com

sábado, 9 de agosto de 2014

Las Fiestas del Pueblo: Promesas Cumplidas. (Relato)

Agosto de 2014.
El pueblo está de fiesta. Siguen Las Fiestas del Pueblo cuya primera y segunda parte puedes leer aquí y aquí también. Ahi están Macario y su santa y devota esposa. El hijo de ambos, Pablo, siempre vigilante y al acecho, y Juan el amigo de infancia de Macario, y todo un pueblo en fiestas.
-----------------------------------------------------------------------------------------------

Las Fiestas del Pueblo Parte 3: 

Promesa cumplida e historias del pasado.

Pablo, oculto entre las sombras, daba vueltas alrededor de la casa de Juan. Hacia un rato que su padre y Juan habían entrado allí y Pablo estaba nervioso porque si Juan no poseía a Macario, sería todo para él.
Horas atrás, parecía como si el día se hubiera movido con una lentitud exasperante, cruzándose miradas entre padre e e hijo, compartiendo un secreto y un deseo. A media tarde, Macario desapareció para hacer unos recados y cuando volvió, tanto su madre como él se prepararon para asistir al baile de la noche. Pablo había cumplido la promesa y no se había duchado, seguía notando sobre su piel la corrida de su padre que le dejó los pelos del estomago pegoteados entre sí. Llegó al baile con un plan en mente, y comenzó a pedir copas en el bar pidiendo que se las cargaran bastante. Dichas copas eran para Juan, quien empezó a dar muestras de ebriedad al cabo de un rato. Su padre, en un momento dado, prohibió a Pablo que siguiera dando de beber a Juan. Estaba claro que sabía sus intenciones. En vez de regañarle, Macario prestó toda su atención hacia su esposa. Aquella noche se la veía más fresca que la noche anterior y parecía estar a gusto en el baile. Tanto Juan, como Macario y como Pablo, miraban la hora y se preguntaban cuándo se recogería. Pablo no deseaba mal a su madre, sobre todo tras lo que había pasado con su padre, pero estaba deseando verla bostezar, señal de que pronto se recogería para irse dormir.

Tras una eternidad por fin la madre se volvió a la casa, pidiéndole de nuevo a Pablo que hiciera como el día anterior, e impidiera que su padre no hiciera ninguna locura con el alcohol. A los cinco minutos de irse su madre, Juan y Macario se miraron y decidieron que había llegado el momento. Pablo les siguió a distancia prudencial. Juan iba dando tumbos y Macario lo agarraba. Así llegaron hasta la casa de Juan donde ambos hombres desaparecieron.
Ahora Pablo se fumaba un cigarrillo tras otro, a la espera. Y por fin la puerta de la casa de Juan se abrió y Macario fue a su encuentro. Salió solo. Antes de que su hijo pudiera preguntarle nada, Macario le aseguró que esa noche su culo seria suyo, y añadió que Juan estaba tan borracho que sólo se habían tumbado desnudos en la cama y se habían acariciado y besado hasta que Juan se durmió. Macario, menos nervioso y más seguro que aquella mañana, tomó de la mano a Pablo y se lo llevó hacia las afueras del pueblo. Pablo se dejaba llevar y, nervioso, hizo la pregunta que llevaba todo el día quemándole la garganta: ¿Cómo habían llegado Juan y Macario a ser pareja?
Macario comenzó contándole a su hijo que quería mucho a su madre, pero que con el paso de los años cada vez tenían menos sexo. Macario era una persona a la que le gustaba mucho el sexo, prueba de ello eran los cinco hijos de los que Pablo era el menor, pero que llegó un momento en su vida, en el que estaba más tiempo cascándose pajas que metiéndosela a su madre. En esa época, quince años atrás, Juan había comprado los terrenos para plantar unas viñas y le pidió a Macario que fuera a ayudarle. Estuvieron todo el día cavando surcos bajo un sol de justicia, y bebiendo cerveza y vino para no deshidratarse. A la hora de la comida se retiraron borrachos a una pequeña casucha que había en el terreno y Juan sugirió una siesta. Sobre el suelo había un cómodo jergón que Juan utilizaba para dormir cuando iba allí. Macario siguió rememorando y contó que se tumbó en calzoncillos debido a que las ropas estaban húmedas de sudor, y Juan le imitó. Comenzaron a hablar de sus aventuras desde pequeños, lo inseparables que eran, y acabaron hablando de cómo el sexo en sus matrimonios llevaba tiempo desaparecido. Juan suspiró y acabó diciendo que ojalá Macario fuera hembra, porque le conocía mejor que su mujer. Ambos estaban enfrentados de lado, sus barrigas tocándose cada vez que respiraban. Sus rostros estaban cerca, muy cerca, y Macario no pudo dejar de confesar que cuando era adolescente a veces se había cascado pajas pensando en Juan después de verle desnudo en la charca. De pronto se encontraron en un lio de brazos y piernas mientras las lenguas de cada uno invadían la boca del otro. Se dejaron llevar y aquella vez, debido a su inexperiencia, solo se besaron y tocaron, acabando por masturbarse mutuamente.
Después de aquello, todos los años durante las fiestas, tanto Juan como Macario se entregaban al sexo entre hombres. Pero había llegado el tiempo en el que la rutina y el aburrimiento, les comía el terreno. Irónicamente, parecía que se estaba repitiendo entre aquellos hombres, la mismo situación que antaño vivieron con sus respectivas mujeres. Y es que Juan era solo de una o dos posturas amatorias y Macario siempre quiso probar cosas nuevas y en demasiadas ocasiones se sentía insatisfecho. Macario no sabía si Juan follaba con otros hombres o mujeres, pero él se reservaba solo para Juan… Hasta aquel momento.
La polla de Pablo dio un salto cuando escuchó aquello, hasta aquel momento.
Ambos se detuvieron ante una cerca con el cartel de Prohibido el Paso. Propiedad Privada y Pablo quiso saber qué hacían allí. Macario abrió la puerta y le dijo que aquellos eran los terrenos de las viñas de Juan, que allí le penetró por primera vez, y que quería que allí se lo follase su hijo pequeño. Hacía tiempo que Juan no utilizaba el lugar más que para guardar los aperos de labranza, pero Macario había ido aquella tarde para limpiarlo. Ya había puesto una sabana sobre el mismo jergón donde Juan había tomado su virginidad anal. Allí estuvieron follando durante un tiempo, hasta que los hijos de Juan se independizaron y dejaron la casa vacía.
Macario cerró la puerta tras ellos y tomó el rostro de su hijo entre las manos y le besó suavemente. Pablo abrazó a su padre y este le ordenó que se quedara quieto, que se dejara hacer porque tenía una fantasía sexual que quería probar. A Pablo le costaba una enormidad no moverse, pero dejó que su padre le quitara la camiseta y fuera recorriendo su cuerpo con su lengua y manos. Mordió y succiono sus tetillas, lamió su vientre y se concentró en volver a humedecer los restos de su propio semen. Le bajó los pantalones y los calzoncillos y los tiró a un rincón. Allí dejó a su hijo, desnudo y con la virilidad hinchada y palpitante.
Con una lentitud casi exasperante, Macario se desnudó de espaldas a su hijo y Pablo pudo ver sus espaldas cuadradas y las vetas de pelo que arrancaban al final de su espalda y que llevaban hacia el culo regordete que tanto deseaba. Su padre se inclinó y se bajó los calzoncillos, poco a poco fue dejando a la vista la raja de su culo. Pablo contó mentalmente para no abalanzarse sobre él y penetrarlo con ansia, como un animal salvaje montando a su hembra. Finalmente Macario se puso de rodillas sobre el jergón, con su polla enhiesta apuntando hacia su hijo y le dijo que se arrodillara delante de él y se la chupara como le había enseñado aquella misma mañana. Quería que le hiciera una mamada lenta y que su hijo se comiera su corrida.Pablo se puso de rodillas y avanzó hacia el cuerpo deseoso de su padre. Le besó con ansia y su padre le agarró la cabeza con las manos y la llevo hacia abajo, hacia su polla. Pablo la devoró con rapidez y Macario lanzó un gemido de placer que resonó en el lugar. 

Lento, lento, le decía, ahora más rápido, trágatela hasta el fondo. Acariciaba la cabeza y las espaldas de su hijo mientras este obedecía todo lo que ordenaban, y lamía y succionaba como si la vida le fuera en ello. Un momento más tarde notó como los muslos de su padre se tensaban, igual que todo su cuerpo, y supo que había llegado el momento. Dejó la polla de su padre a media asta dentro de su boca mientras rodeaba el capullo gordo con su lengua. Macario lanzó un grito animal y Pablo notó los trallazos del semen de su padre inundando su boca. Macario gimió que no se la tragase toda, que la compartiera con él.
Cuando la polla de su padre terminó de descargarse, Pablo ascendió hasta el rostro de su padre con el rostro empapado en sudor por el placer, y Macario abrió su boca. Fue entonces que Pablo dejó caer el semen sobre su lengua. A continuación se besaron con pasión y fuerza hasta que Macario se apartó de Pablo y le ofreció su culo peludo pidiéndole que se la metiera hasta el fondo.
Para la ocasión, Pablo había llevado un par de sobres de lubricante que tenía de cuando follaba con su novia. ¡Qué lejos parecía aquello ahora! Rompió uno de los sobres y esparció el contenido sobre sus dedos, comenzando a introducirlos poco a poco en el culo de su padre. Macario, con el pecho pegado al jergón, pedía que no parara, que le estaba dando mucho placer. El agujero del culo de su padre se iba abriendo y cuando Pablo sacaba los dedos para echarse más lubricantes, el agujero parecía palpitar como su tuviera vida propia. Como resultado Macario acabó gritando que se olvidase de dedos y le follara de una vez. Como hijo obediente, Pablo se introdujo dentro de su padre casi de un empellón y Macario movió su culo hacia atrás para terminar de clavarse en la polla de su hijo.
Pablo tomó de la cintura a su padre, enardecido por el deseo, y comenzó a cabalgarle con las energías jóvenes que le llenaban. Pero el culo de su padre apretando su polla era demasiado exigente y acabó derramándose en su interior mucho antes de lo que hubiera querido. Se derrumbó sobre su padre, quedando tumbado sobre él. Macario movió su rostro y dejó a la vista una lengua que Pablo entrelazó con la suya. El esfínter de su padre aun se contraía debido al placer que Pablo le había dado y el hijo no tardó en notar como su polla se volvía a endurecer. Cuando Macario lo notó, levantó su culo y lo movió adelante y atrás mientras ronroneaba. Pablo se quedó quieto y Macario le masturbó lentamente con su culo, arriba y abajo, hasta que Pablo no lo aguntó más y comenzó a moverse sobre su padre mientras este puso en aspa los brazos y las piernas, dejando su cuerpo abierto para Pablo.

Esta vez Pablo tardó un poco más en correrse y cuando salió del culo de su padre pudo ver como su semen desbordaba fuera del agujero, ahora enrojecido. Macario permaneció quieto con el cuerpo empapado en su sudor y en el sudor de su propio hijo. Pablo, travieso, introdujo un dedo en el culo de su padre y lo metió y lo sacó lentamente. Macario se dejó hacer, dócil, y Pablo se animó a meter un segundo dedo, luego un tercero. Hacia girar sus dedos dentro del culo de su padre y este no parecía dar muestras de cansancio, no se quejaba como el día anterior. Estaba claro que Juan siempre se lo follaba sin lubricante y se lo dejaba hecho trizas e irritado. Pablo no lo sabía, pero Macario estaba disfrutando con él como nunca lo había hecho con Juan, su macho. La polla de Pablo volvió a ponerse rígida como un mástil y cuando Macario lo descubrió, rodeó con su mano el miembro viril de su hijo y lo apretó con fuerza. Pablo gemía y se restregaba contra la pierna peluda de su padre.
Macario acabó poniéndose boca arriba y agarrándose las piernas mientras invitaba a su hijo a que le follara por tercera vez. Pablo utilizó el último sobre de lubricante para vaciarlo en el culo de su padre y se introdujo en su interior sin ningún problema. Empezó un metesaca lleno de lujuria mientras se miraban a los ojos y se besaban. Con sus manos, Pablo llevo los brazos de Macario hacia atrás, lamiendo con ansia el sudor que manaba de sus sobacos peludos. Las piernas de Macario rodeaban la cintura de su hijo y sus ojos se cerraron mientras su boca se entreabría y Pablo la inundaba con su lengua y su saliva.
Y ya, definivamente poseso por esa incestuosa pasión, Macario rodeó con sus brazos y piernas a su hijo, intentando fundir dos cuerpos en uno. Hasta que musitó que se corría, que se corría sin haberse tocado. Pablo siguió bombeando en el cuerpo de su padre, notando como su propio placer aumentaaba sin control. Como si se hubieran puesto de acuerdo, ambos se corrieron a la vez, Macario llenando de leche su estomago y el de su hijo, mientras Pablo inundaba el culo de su padre por tercera vez. Esta vez sí cayeron rendidos sobre el jergón, empapados en sudor y semen. Macario besó a su hijo con ternura y le dio las gracias por todo el placer que le había dado. Quería pedirle un favor y Pablo, aun retumbando el orgasmo en su cuerpo, y completamente exhausto le dijo que le pidiera lo que quisiera.

Macario le dejó de piedra al pedirle que ambos follaran con Juan al día siguiente, el ultimo de las fiestas.
Por Holden.
CONTINUARÁ...
Para leer la siguiente parte pincha AQUÍ.

viernes, 8 de agosto de 2014

Fútbol.


Y digo yo: el día que se haga público un who is gay -un who is who- en el mundo del fútbol internacional temblarán hasta las porterías. En mi país, de poca actividad sísmica, habrá un temblor de 8º en la escala richter. El Camp Nou y el Santiago Bernabeu por los suelos. Con que no me quiero ni imaginar qué ocurriría en los otros. Pero haberlos, haylos.
Por eso hoy ración doble de fútbol, de jugadores, y de entrenadores.
Si. Ya sé que esto llega un poco tarde, que ya se acabó la fiesta futbolera en Brasil. Pero confieso que el tema me daba mucha pereza; tanta, que lo he ido dejando pasar, hasta hoy. No me gusta el fútbol, la verdad sea dicha.
Pero para resarcirnos por tanto retraso y demora, hoy ración doble. 
Por pelotas.


Estamos en la universidad.
Hoy se jugó la final de algo, contra alguien. Tras el partido -o eso nos dan a entender- el coach, que en la lengua de Borges o en la de Cortázar se puede decir también entrenador, cita a dos de sus jugadores en su despacho. El entrador no parece muy contento con el rendimiento de sus dos zagales
Atención, pregunta: ¿para que sirve un despacho? Lógico, sirve para despachar. Si no lo crees, en el siguiente vídeo tienes todas las formas. habidas y por haber, relativas al arte de despachar.



Hay otras ocasiones, afortunadamente, en las que el entrenador está más que satisfecho de la actuación de uno de sus jugadores. Hay que decir que cuando esta actuación es directa en la escuadra, limpia, y capaz de desmontar toda la defensa hasta lograr el gol, el entrenador la goza en sus propias carnes.


Sobran los ejemplos, pero para muestra un botón, con un par de pelotas incluidas.




¿Antes dije ración doble?
Mentí. Hoy megaración.
Porque ya puestos en harina, deberíamos bajar hasta los vestuarios de los jugadores de ambos equipos, y verles en su salsa, y tener breve charla con ambos entrenadores, y técnicos para que nos cuenten más cosas sobre el apasionante -who is who-mundo del fútbol.
Vamos allá.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Río Arriba









Modelos
Thungzilla (padre)
Dallas Knight (hijo)
Desconocido  (piloto de la lancha)
Fotografías extraidas de Dark Thunder.com en Justusboys.com.
Textos: Vete Asaber.