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viernes, 29 de enero de 2016

Alivio de estrés


A mi personalmente me encantan este tipo de vídeos...
Lo que tenemos es: hombre maduro (en traje y corbata, o lo que es lo mismo, ejecutivo agresivo) llega a su casa -o eso suponemos- exhausto, después de una ardua jornada laboral. Tumbado en la cama, entretenido con una tablet, un joven parece estar esperándole. El joven puede ser su amante, su pareja formal, un gigoló o -¡atención mentes sinmaníacas! - su propio hijo. ¿Por qué no? En ningún momento se nos una pista, ni se nos informa, de la relación o parentesco entre los dos tipos. Y mejor así, puesto que esto, que aparentemente resulta poco importante, añade más morbo -y vicio- al vídeo.  Y todo esto muy a pesar de que poco antes del orgasmo, el joven grite bien alto: yeah, fuck me daddy! Porque de entrada, y puestos a criticar, a mi me entra la risa, ya que relaciono la viva imagen del trabajo duro, ya sea en una oficina, en una cantera de piedra o en un edificio en construcción, con la holgazanería más hedonista y vulgar, simbolizada en el tipo que sostiene su tablet. Es lógico que uno de los dos esté estresado. Y más lógico todavía que necesite aliviarse de ese estrés. Ellos son, Jacob Durham, el joven, y John Marcus, el maduro.
Los gritos de Jacob Durham, van de regalo.

Antojo de gemelos.

Los gemelos Richter masturbasn Rudolf Schneider.

2009, el legendario director californiano -ahora afincado en República Checa- William Higgins,  nos regaló su mítica Double Czech, film épico y fabuloso en el que los gemelos Peters se follaban entre ellos y follaban con otros. En Sin Manías tuvimos la oportunidad de disfrutar de esta película, pero como siempre ocurre en webs que alojan vídeos, este un día desapreció y ahí nos quedamos con las ganas de seguir disfrutando... A ver si tengo la suerte de dar de nuevo con las gemelos Peters. Es un antojo de gemelos. Tal es así, que ahora rescato una escena de otra de las películas más sonadas de la filmografía de William Higginis: Double Czech: Twins Lust (2010, William Higgins Studio)


Con Rudolf Schneider, Libor Kenda, o Milan Jusko entre otros, pero sobretodo en el elenco, y como se dice en toda latinoamérica, en el papel protagónico los gemelos Adam y Konrad Richter; un sismo de gran escala, sin duda. Tenemos el trailer de la película:





Double Czech Twins in Lust

Y tenemos una escena, concrétamente la que comparten los gemelos, con el musculitos Rudolf Schneider. La verdad es que hace una mañana espléndida y radiante en las campiñas de algún lugar del medio este de Europa... En algún punto de República Checa, y ajenos al mundanal ruido del mundo, los gemelos Richter simplemente toman el sol... desnudos. Hasta ahí todo correcto. Pero te parecerá raro el lugar que han elegido estos hermanos... A primera vista parece un mausoleo. ¿Macabro? Aún hay más... El transeúnte que les observa a través de la vegetación, es (¡caray, qué casualidad!) es Rudolf Schneider, y pronto queda fascinado por la belleza del entorno, fascinación que entrará de lleno en el terreno sexual cuando la atracción hacia los dos muchachos, hará que el musculitos se empalme -ya me entendéis- no sin antes haberse tocado y manoseado los cuerpos en un fallido intento por emular a los hermanos y tomar baños de sol.
Y así, subidos sobre extraños bloques de concreto, a modo de pedestal, los tres, nos recordarán que hubo un tiempo en Grecia en el que la belleza masculina se exhibía sin ningún pudor, con todas sus consecuencias, a modo de estátuas de mármol. Pero añado: pese a la presencia del musculitos, los gemelos hacen casi todo el trabajo para que la escena funcione.
Si te gusta, házmelo saber porque tengo más.


domingo, 24 de enero de 2016

El desahogo de papá - Relato.

EL DESAHOGO DE PAPÁ

Por Súper Mkin

Mi mujer Maria José, mis dos hijos, Álvaro y Elena, y yo -voy a omitir mi nombre- vivimos en un piso en el centro de Barcelona. Aunque mi mujer y yo somos jóvenes nuestra relación de pareja fue cada vez a menos y uno de los motivos que lo ocasionaron fue la falta de sexo. Mi mujer siempre me ha reprochado que estoy muy salido y que no puedo pretender follar todas las noches, pero ¿por qué no? Esta sequía de sexo por parte de ella nos fue separando y aunque no nos llevamos muy mal del todo, y delante de los niños, familiares y conocidos parecemos una pareja muy feliz la realidad es que yo no lo soy. Ella dice que si lo es, y debido a eso, a los niños, etc... seguimos juntos. En ocasiones cuando discutimos a solas, si se mosquea mucho se va a casa de sus padres que viven dos bloques mas arriba del nuestro, en la misma barriada, y duerme allí con la niña. Álvaro como es más independiente se queda a dormir en su cama. 
Mi hijo siempre ha estado muy sobreprotegido y mimado por su madre. Siempre ha sido muy reservado y aunque conmigo se lleva muy bien y yo veo que es demasiado frágil. Lo quiero tanto que nunca me he portado frio ni distante con él, al igual que con mi hija. Cuando Elena nació, pusimos la cuna en nuestro dormitorio, con lo que perdimos un poco de intimidad (si es que nos quedaba alguna) y más tarde cuando no se necesitaba la cuna, Maria José comenzó a dormir con mi hija en nuestra cama. Esta era la excusa perfecta para que no durmiéramos juntos mi mujer y yo. De esta forma a mi solo me quedó para dormir el sofá o la cama de mi hija que estaba vacía claro. En resumen que el único sexo que yo tenia era o muy esporádico o con mi propia mano...
Una de nuestras discusiones en las que ella se fue a casa de sus padres estuvo casi dos semanas. Mi hijo tendría entonces unos 17 años y se quedaba a dormir en su cama. Aquella noche en cuestión él estaba con su madre y su hermana, en casa de sus abuelos. Yo hablé con Maria José por teléfono y me dijo que en cuanto cenara Álvaro se iría a dormir. No tenia mucha hambre y estaba viendo la tele, un programa de esos de sábado noche con mucha tía buena y mucha teta fuera. Entre una cosa y otra me pues muy cachondo y me fui al dormitorio a desahogarme ya que todavía no venía mi hijo. Me senté en nuestra cama y cogí del cajón de la cómoda unas bragas de mi mujer, comencé a olerlas, aunque limpias podía reconocer un leve olor que a pesar del tiempo me era muy familiar, comencé a pasarle la lengua una y otra vez y aspirar aquel aroma a rajita mientras me la machacaba con la otra mano.
No se como ni de que forma, pero percibí una extraña sensación. No estaba solo y cuando mire hacia la puerta entreabierta de la alcoba vi a mi hijo observándome. El se dio cuenta de que lo vi y siguió hacia su cuarto como quien no había visto nada. Yo me quedé de piedra y cuando reaccione solté rápidamente las bragas, me apresuré a subirme el pijama y acomodé mi polla lo mejor que pude antes de salir del cuarto para tratar de averiguar cuánto había visto mi hijo. Muy nervioso y cortado llamé a su puerta y le pregunté que cómo había cenado tan pronto.¡Menuda pregunta!  Mi hijo me dijo que logró convencer a su madre para cenar en casa, que estaba más cómodo aquí. Era normal su madre lo controlaba mucho y yo le daba mas libertad.
No me refirió nada de lo ocurrido, ni yo tampoco lo hice. Me preguntaba si llevaría mucho tiempo observándome cuando yo me percaté,  y aunque estaba algo inquieto por lo ocurrido, no dejaba de pensar que al fin y al cabo yo estaba haciendo algo muy normal y que cuántas veces lo habría hecho él en la intimidad...
No mucho tiempo después de aquello mi mujer volvió a quedarse en casa de sus padres, porque su madre estaba algo enferma. También se llevó a la niña, por supuesto... Aquel día en el trabajo se incorporó una chica nueva en mi departamento. Tendría unos 27 años y un cuerpo escultural. Estuve todo el día cardíaco. No atinaba a lo que hacía y creo que la tía le iba el rollo, porque estuvo todo el tiempo tonteándome. Llegué a casa del trabajo y estaba muy caliente. Sólo quería ir a mi dormitorio y cascármela como un mono. Ya en el ascensor me mire el pantalón y note como mi polla estaba pidiendo guerra...

Pero no fue tan fácil. Mi hijo estaba allí esperándome. Quería contarme una discusión con su madre que lo había enfadado mucho. Yo intenté esquivarlo pero al ver que estaba algo afectado decidí escucharlo. Nos sentamos a hablar y cuando terminamos, se quedó mas tranquilo y comenzamos a tontear y a luchar en broma. A él le gustaban mucho esos juegos porque yo lo cogía y lo zarandeaba de un lado a otro como cuando era más pequeño. Le rodee con mis brazos y lo levanté del suelo y en uno de los zarandeos la espalada me dio un tirón. Entre risas y quejidos me tumbe en el sofá, y le dije que ya estaba muy grande para hacerle eso. El se me tiró encima y me dijo que el que estaba mayor era yo. Entonces me percaté que mi erección no había terminado de cesar del todo, de manera que mientras lo aparté me senté en el sofá y le dije que estaba muy cansado, y que me dolían mucho los pies, que me iba a acostar. Álvaro me dijo que conocía una técnica de masaje para los pies que relajaba mucho. A mi no me pareció muy buena idea en aquel momento, pero cuando me quise dar cuenta ya tenía los zapatos fuera y me estaba quitando los calcetines. Le insistí en que tenia los pies sudados y él me dijo que no le importaba, que para eso era yo su padre.
Mi hijo comenzó a darme un masaje en los pies. Subía hasta los gemelos y volvía a bajar. Me estaba gustando más que comer con las manos, y de repente me imaginé las tetas de mi compañera de trabajo sobre mis pies. De nuevo mi polla iba a reventar mis pantalones; me hacia tanto daño que sin pararme a pensar en las consecuencias, me tuve que desabrochar el pantalón, que entre abierto dejaba ver mis calzoncillos tremendamente abultados por mi verga. Álvaro me tira de la parte inferior de los pantalones para sacármelos, y llevado por mi calentura, apoyo mis manos en el sofá para levantar la pelvis y facilitarle la tarea. Es obvio para los dos que estoy muy cachondo, y mi hijo sube sus manos masajeándome los cuádríceps, rozándome los huevos de vez en cuando. 
Noté mi calzoncillo algo húmedo del líquido que rezumaba mi polla. Con la cabeza inclinada hacia atrás y ciego de lujuria, separe las rodillas dejando ante su cara mi enorme paquete. Entonces pasó, sin verlo, ya que tenia los ojos cerrados. Noté como mi hijo me bajaba los calzoncillos y sin hacer nada para detenerlo, noté como me cogía la polla y empezaba a masajearla de arriba abajo, masturbándome, mientras que con la otra mano me acariciaba los huevos. Aquello era más de lo que nadie había hecho por mí en mucho tiempo, pero no acabo ahí. Estaba tan excitado que no creí lo que estaba pasando. Ahora mi propio hijo estaba lamiendo la polla de su padre, y de un solo movimiento se la metió entera en la boca. Para entonces yo ya tenia los ojos bien abiertos aunque seguía sin creer lo que veía.
Lo único que quería era desahogarme y para mi mejor disfrute cogí la cabeza de mi hijo y la apreté contra mi polla una y otra vez, arriba y abajo hasta conseguir correrme como nunca lo había hecho con su propia madre. Llené su boca de semen y vi como se lo tragaba. Cuando me corrí deje caer mi espalda contra el sofá y tras recuperar el aliento le di las buenas noches a mi hijo y me fui a mi cama.
Me acosté y no tardé en dormirme. Por la mañana llegaría el momento de asimilar todo lo ocurrido. Me lo había montado con mi propio hijo. Mi hijo era marica ... y yo ... ¿también era marica?
Decidí actuar con normalidad, como si no hubiera pasado nada y no hablar del tema ni con mi hijo, ni con nadie más claro. Tiempo habría para todo lo demás.
FIN.

Nota: Este relato fue subido el 3 de diciembre de 2012. Lo que hice entonces fue enlazar el relato, más que reproducirlo íntegro en el blog. La web donde se alojaba este relató cayó, y con ella el relato. Ahora lo recupero para vosotros. Espero que os guste tanto como a mi.

jueves, 21 de enero de 2016

La Cabaña - Parte 2.





The Cabin es una serie de la productora BoundGods, cuyo único hilo argumental es...bueno, es que todos sus protagonistas están atados, y amarrados, lo cual justifica que a continuación sean forzados a tener relaciones sexuales entre ellos o entre aquellos que previamente les sujetaron las cadenas... ¿Te parece que acabo de robarle toda la magia y el erotismo al bondage  con mi presentación? Espero que no sea así, porque si te van los cueros, y que te aten, o ver a hombres a quienes les gusta ser atados a la hora de practicar el sexo, este vídeo te la pondrá tan dura que no te dará tiempo ni a decir -o pensar- esta polla es mía y te correrás sin remedio antes de que quieras darte cuenta... Aviso a navegantes: parece que este vídeo pone a prueba a aquellos que presumen de tener mucho aguante...

Pero vayamos por partes. El argumento de The Cabin gira entorno a dos cosas muy concretas: la cabaña aludida en el título, y a dos socios en cuya vida se entremezclan el bondage, el hijo de uno de ellos y un sinmaníco sexual, papel que recae en Ricky Sinz. Si en la primera parte -a ver si doy con un buen enlace para subirla al blog- ambos socios sólo están preocupados por sus propias satisfacciones sexuales que tienen lugar en la cabaña, ajenos por completo a las fechorías de Ricky Sinz, en el vídeo que váis a ver, Morgan Black y el hijo de su socio, el joven Tyler Alexander, caen directamente en las manos del maníaco sexual, créandose una tórrida, y valga la redundancia, forzada, experiencia sexual.
¡Que no te pase!


Lecciones Prácticas.

Pues eso.
Un cómic de Chaz.
Práctico.




























sábado, 16 de enero de 2016

Dad out West - 4ª Parte




Y pues, así como quien no quiere la cosa, nos topamos con una nueva de escena de la peli del director Joe Gage, Dad Out West (2015, Ray Dragon Studios). Es la cuarta parte, y por lo que se lee en la red, esta es, sino la mejor, una de las mejores escenas de toda la película. No me alargaré mucho, porque no me da la gana y porque yo sé que tú no estás para rollos. Pero te prevengo: vuelve Max Sargent, el madurito que abrió con la primera escena. Vuelve el bueno de Sargent con su sobrino, papel que hace un desconocido Mike Gaite. Los diálogos entre tío y sobrino nos remiten al enrevesado argumento de la venta de una casa, la del papá, aludido en el título...Por si te interesa, consulta los anteriores posts de esta película para recomponer ese embrollado argumento. -ya más abajo, cuelgo los enlaces... Pero por muy aburridos y forzados que sean estos diálogos, nos enteramos que el sobrino de Sargent le debe una señora mamada a su tío, y al muchacho no le queda otra que cumplir... Más tarde, cuando entre en escena Mike de Marko, te aseguro que la cosa no se quedará en un simple comida de polla. 
¿Qué puede uno esperar de Joe Gage?


Enlaces a las otras escenas de Dad Out West, a falta de la última y culminante escena final:

-Dad Out West - 1ª Parte.
-Dad Out West - 2ª Parte.
-Dad Out West - 3ª Parte.


miércoles, 13 de enero de 2016

Folladores cautelosos "2x1"

De la casa productora "Drill my hole" llega la serie "Stealth Fuckers" (Folladores cautelosos) en la que se presentan diversas situaciones en las que (cómo dice el título de la serie) se ha de tener cuidado de no ser sorprendidos al momento de coger.

En la segunda parte de la serie nos encontramos a Dennis West y Jack Radley

Jack Radley no es exactamente una persona a la que le gustan las mañanas, o al menos hasta que su padrastro, Dennis West, le enseña lo grandiosas que pueden ser. Dennis entra en la habitación de Jack y comienza a chupar su gran polla. Inclusive cuando el amigo de Jack viene a recogerlo y se encuentra del otro lado de la puerta, no hay nada que detenga la increíble sensación de tener a su padrastro colgado de su polla.


En la quinta parte tenemos un trío entre dos hombres maduros (Colby Jansen y Billy Santoro) y un jovencito (Johnny Rapid).

Cuando Billy descubre que Johnny pasó la noche en su casa y cogió a su hija, decide que lo mejor que puede hacer es chuparle la polla mientras su hija se encuentra justo a la otra habitación. Después Billy toma a Johnny y lo lleva a la habitación de su hija donde le perfora su lindo culo. Cuando Colby, el mejor amigo de Billy, se va en busca de Billy lo descubre divirtiéndose con Johnny, por lo que decide unirse y pasarla bien.

Cowboy

Atención:
Este es un vídeo de tíos cachas, y musculitos.
También es posible que una de las escenas de esta película sea un repost.


Cowboy (2003 - Big Blue Productions) es una película del director Blue Bake, que si de algo anda sobrada es de musculitos. No sorprende mucho que uno de sus actores principales, el inexpresivo Caesar -el tipo de la portada de la película- se llevara el premio al mejor actor en los GAYVN Award Winner -el equivalente del porno gay a los premios Oscar- de aquel año. Te estarás preguntando qué diablos hace aquí un vídeo de musculitos y tipos fornidos si en este blog  amamos el sexo intergeneracional. Yo también me preguntaría lo mismo si no fuera por una de las escenas tipo 'sinmaníacas' que integran esta película. Adjunto vídeo captura y luego os comento...

Staten McCormick, Ray Stone y Kelly Madison.

Es el inicio de una orgía a tres... No cabe duda. 

Y es también lo que trae de cabeza durante toda la película al aludido Caesar, quien interpreta a un joven desarraigado que anda buscando trabajo de granja en granja, hasta que lo encuentra. ¡Y vaya que no estará ocupado! No descansa ni un sólo minuto con su instrumento, duro como el acero, siempre bien apunto. Quizá esa tan afanosa práctica del sexo sea como lo que hace aquel que bebe para olvidar, lo cual aplaudimos desde aquí -me refiero al puro follar, nunca al alcohol-.El caso es que nuestro musculitos tiene problemas, y muy serios... Está atormentado por una escena que tuvo que contemplar en su juventud al entrar al baño, una noche de mucho calor... Allá bajo la ducha estaba su propio padre, su hermano y su primo aliviándose el calor... Es decir, que los pilló en plena orgía. Cuando fue descubierto, según confiesa, su familia le convidó a participar del evento sexual, pero él salió huyendo y...

Caesar, Tom Katt, Brad Rock y Ray Stone

Y ahora si te gustan los cachas y formidos, quédate a ver la función.
Un apunte más: lo de Caesar sosteniendo un hacha no es casualidad. Ni tampoco lo es la frase 'some men are just born bad' (Algunos hombres simplemente nacieron MALOS)

domingo, 10 de enero de 2016

Sexo después del partido

Refinada y áspera.
Maduro y juvenil.
Cariñoso y frío.
Romántico e insensible.

Cualquier relación puede ser así.



En esta ocasión nos encontramos con una pareja con una gran diferencia de edad que al igual que todos tienen sus pequeñas diferencias:

Daddy: Hoy es nuestro 2do aniversario.
Joven: Que bien...
D: ¿No quieres cenar?
J: No, tengo bocadillos.
D: Pero te dije que prepararía una cena para celebrar...
J: Tenía hambre.
D: Al menos hoy podríamos escuchar música.
J: ¿Y perderme el gran juego?
D: ¡Son sólo las ligas menores!
J: ¡Pero es fútbol!
D: La vida no se trata solo sobre el fútbol. Necesitas expandir tus horizontes.
J: ¡Joder! ¡Me has dicho eso cientos de veces! Sabes que no voy a cambiar, ¿entonces para que insistes en quedarte conmigo?
D: Tú sabes muy bien por qué...
J: Y tú sabes que yo también te amo... y para mi lo más importante después del fútbol es tener sexo contigo...

Pero le mejor forma de solucionar esas diferencias es con una buena sesión de sexo con la persona que más amas.


miércoles, 6 de enero de 2016

Joe Gage's Sex Files Vol. 19 - It's a Job: Stage 7

Max Sargent y Leo Sweetwood

Quédense con este nombre: Max Sargent.
Comenzamos el año un poco despistados... 
¿Aún me dura la resaca de los festejos de Año Nuevo?
Les presento lo último de Joe Gage: Sex Files Vol.19 -It's a Job, y una escena de la película: Backstage at the sitcom (En el rodaje de la telenovela) Tal y como indica el título genérico de este nueva entrega de sus Sex Files, ahora Joe Gage se centrará en situaciones que ocurren en los puestos de trabajo de sus protagonistas.
Ahí tenemos a Max Sargent, un destacado actor que trabajaba para Men.Com, Pride Studios o Next Door Studios entre otros. Él es el hombre maduro que se desabrocha la camisa en la foto que os adjunto. No hace mucho le hemos visto en una de las escenas de Dad Out West (2015, Dragon Media Studios), follándose a su yerno, y próximamente le volveremos a ver en una escena culminante de la misma película... Lo mismo te hace de activo como de pasivo o intercambia los roles, y para nuestra mayor alegría, siendo como es un atractivo madurito, su especialidad es compartir escenas con jovencitos, puro intergeneracional. 


El punto de partida de esta escena es muy interesante porqué nos plantean una de esas situaciones de cine dentro del cine, o quizás en este caso, sería mejor usar la palabra televisión. Max Sargent y su jovencito acompañante, Leo Sweetwood, interpretan el papel de dos actores que están rodando una escena para el capítulo diario de una telenovela, serie de televisión o como quieras llamarlo. Y, atención, maestro, redoble de tambores, por favor: en esta serie para la tele, son padre e hijo... Pero ambos actores, están hartos y quemados de interpretar cada día, y durante años, los mismos personajes, tal y como se evidencia cuando, tras arruinar el rodaje de una escena -el momento en el que al joven se le cae el pavo congelado al suelo- ambos se ven obligados a parar. En un lado aparte del set de rodaje, el stage 7,  mientras que los dos se cambian de ropa, se nos da a entender que la estrella del show es el joven, y que el pobre actor que hace de padre, va a remolque del otro. Sin embargo nuestro madurito, por serlo, es también perro viejo,  y sabrá cómo seducir a su hijo en la ficción y cogerlo/follarlo en el set de rodaje, a ver si de una vez por todas se calma y así puedan terminar de rodar la escena...